Oraciones a San Patricio

Jesucristo nos convida a rezar a nuestro Dios Padre con una fe profunda, con el fin de acercarnos confiadamente a Él, mediante clamores que nos ayuden a comunicarnos y a rogar por nuestras necesidades personales. En esta ocasión te ofrecemos las Oraciones a San Patricio, para que le clames porque escrito está:  "Pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá"... (Mateo 7,7-12)

Su día se conmemora a nivel mundial el 17 de marzo de cada año, y se le tiene como el Santo Patrono de la Republica de Irlanda. Esta celebración tiene generalmente como temática todo lo que es de color verde e irlandés. Por ello, los invitamos a adentrarnos en estas Oraciones a San Patricio y a conocer aun más de su historia.


Índice
  1. Oraciones a San Patricio
    1. Oración Poderosa a San Patricio Contra el Mal
    2. Invocación a San Patricio contra las Trampas del Mal
    3. Oración a San Patricio para la Protección
    4. Oración a San Patricio Contra Todo Embrujo
  2. Oraciones a San Patricio: La Fuerza y la Fe en el Evangelio

Oraciones a San Patricio

Oraciones Poderosa a San Patricio Contra el Mal

Oración Poderosa a San Patricio Contra el Mal

Hoy me envuelvo con tu escudo y me ato como Fuerza Vigorosa invocando la Trinidad, la santa fe en las Tres Divinas Personas, confesando la Unidad del Creador del Universo. Me ato a la fuerza de Jesucristo con su bautismo, a la pujanza de su Crucifixión, a la de su Resurrección y Ascensión, a la fuerza de su regreso para el Juicio de la Eternidad.

También a la fuerza derivada de las virtudes de todos aquellos unidos ya están a Dios para siempre en la eternidad, muy especialmente a la fuerza de los méritos de María Santísima, San José, San Juan Bautista y mis Santos Patronos católicos.

Ato a mí la pujanza del Espíritu Santo que permitió fortalecer a los Apóstoles, la fuerza del perpetuo amor de los Querubines, la subordinación de los Ángeles y Arcángeles, la esperanza de la resurrección como el premio, las bendecidas Oraciones de los Patriarcas, las profecías de los Elegidos, las predicaciones de los Discípulos, la fe de los Inmolados, las buenas y admirables obras de los Confesores.

Me envuelvo hoy día y ato a mí el Poder de la luz del sol, el brillo de la luna, la rapidez del viento, la profundidad del mar, la firmeza de la tierra, la solidez de la roca, a la Fuerza de Dios para guiarme y sostenerme, su sabiduría para orientarme, sus ojos para prevenirme, sus oídos para escucharme, sus palabras para apoyarme, sus manos para defenderme, su camino para recibir mis pasos, y su escudo para protegerme de todos los males.

Hoy Amado Dios, invoco tus Ejércitos por mi seguridad contra las fraudes y mentiras de los demonios de Satanás, contra las tentaciones de los vicios y perversiones de todo tipo, contra las inclinaciones indeseadas de la naturaleza, y contra todos los que me desean daño, ya sea de palabra, obra y pensamiento, desde lejos y de cerca, estando solo o entre la multitud. Santísima Trinidad, bendíceme y resguárdame del peligro. Amen.

Invocación a San Patricio contra las Trampas del Mal

Invocación a San Patricio contra las Trampas del Mal

A todas las Fuerzas Poderosas las convoco hoy día, esas que se ubican entre mí y esos males, para enfrentarlas contra los conjuros de los farsantes profetas, contrarias a las leyes negras del paganismo, contra los códigos falsos de los herejes. También contra la picardía de la idolatría y los conjuros de las brujas, brujos y magos, así como contra todos los envidiosos y quienes planifican cómo aniquilarme, frente a la curiosidad que perjudica el cuerpo y el alma del hombre.

Invoco el nombre de Jesucristo para que me resguarde hoy contra el veneno, el incendio, el ahogo, las heridas, y así pueda alcanzar la abundancia y los triunfos, porque Jesucristo está conmigo, delante y detrás de mí, en mí y sobre mí, a mi derecha y a mi izquierda, debajo de mí, en la anchura, en la longitud y en la altura.

Hoy ruego a Jesucristo para que anide en el corazón de todo hombre que piensa en mí, con Jesucristo en la boca de quienes hablan de mí, en todo ojo que me ve y en todo oído que me oye. Me cubro hoy día y me ato a una Fuerza Poderosa; a la invocación de la Trinidad, a la fe en las Tres Divinas Personas, y la confesión de la Unidad del Creador del Universo.

Pues del Señor es la Salvación, de Él es la fuerza de la Salvación, Jesucristo es la garantía que nos libera de nuestros enemigos y de la mano de quienes nos odian y desprecian para servirle con santidad y justicia, en su presencia y en todos nuestros días. Amén.

Oración a San Patricio para la Protección

Oraciones a San Patricio para la Protección

Hoy me levando por medio de esta poderosa fuerza, y por la invocación de la Santísima Trinidad, por la creencia en sus Tres Entidades, mediante la confesión de la Unidad, del Creador del mágico Universo.

Mediante la fuerza del nacimiento de Jesucristo, su hijo amado y su bautismo, me acreciento hoy por medio de la fuerza de la crucifixión y de su sepulcro, a través de la fuerza de su resurrección y asunción y la fuerza de su descenso para juzgar el mal.

Hoy me elevo a través de la fuerza del amor de los Querubines, obedeciendo a los Ángeles, en servicio de Arcángeles, con la esperanza de que en la resurrección encontraré recompensa, en las oraciones de los Patriarcas, en las palabras de los Profetas, en las predicaciones de los Apóstoles, en la inocencia de las Santas Vírgenes, en las obras de los hombres de bien.

Mediante el poder del cielo me levanto nuevamente, con la luz del sol, el esplendor del fuego, con la rapidez del rayo, con la rapidez del viento, con la profundidad de los mares, con la estabilidad de la tierra y con la firmeza de la roca. Amen.

Oración a San Patricio Contra Todo Embrujo

Oración a San Patricio Contra Todo Embrujo

¡Oh Grandioso San Patricio! Hoy decidí levantarme gracias a la fuerza de Dios que me guía y a su poder que me sostiene, a su sabiduría que me guía, a su mirada que me vigila, a sus oídos que me escuchan, a su sagrada palabra que me aguardan en un sendero tendido frente a mí, como escudo de Dios que me protege en las legiones para salvarme de las trampas del demonio, de las tentaciones, de los vicios, de cualquiera que el mal me deseé, estando lejanos y cercanos o solos o en multitud.

Yo invoco en este día todos estos maravillosos poderes entre mí vida y el maligno, contra los crueles poderes que se opongan a mi cuerpo y a mi alma. También contra los conjuros de falsos profetas, las negras leyes de los paganos, las falsas leyes de los herejes, las obras y fetiches de idolatría, los encantamientos de brujas, forjas y hechiceros y contra cualquier conocimiento corruptor de cuerpo y alma.

¡Oh Amado Jesucristo! Escúdame hoy, para que me protejas contra los filtros y venenos, contra las quemaduras, la sofocación, las heridas, y así de esta manera pueda recibir tu recompensa en abundancia.

Pues si Jesucristo está conmigo, frente a mí, tras de mí, en mí, a mi diestra, a mi siniestra, al descansar, al levantarme, en el corazón de cada hombre que piense en mí, en la boca de todos los que hablen de mí, en cada ojo que me mira, en cada oído que me escucha. De nuevo dame tu poderosa fuerza para levantarme hoy e invocar a la Santísima Trinidad y creer en sus tres entidades, confesando la Unidad de su Creador y de la Creación. Amen.

Oraciones a San Patricio: La Fuerza y la Fe en el Evangelio

Oraciones a San Patricio: La Fuerza y la Fe en el Evangelio

Durante el transcurso de sus 30 años de apostolado, San Patricio, transformó al cristianismo a "toda Irlanda", usando un lenguaje sencillo cuando evangelizaba. En estas sencilla Oraciones a San Patricio, buscamos darlo a conocer en su plenitud, especialmente su gran obra en Irlanda.

En sus explicaciones, por ejemplo, sobre la Santísima Trinidad, les mostraba una hoja del trébol, acotándoles que, así como esas tres hojitas formaban una verdadera hoja, así también eran las tres entidades divinas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, uniéndose en un solo Dios verdadero.

Encantados, todos lo oían con gusto y así San Patricio logro catequizar a los paganos sobre el dogma sobre la Santísima Trinidad. Este Santo Obispo fue un fiel pastor de Jesucristo, quien llenó al mundo con la luminiscencia del Evangelio y la fuerza poderosa de la Santísima Trinidad.

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