Oraciones Para Iniciar El Santo Rosario

¿Oraciones para Iniciar el Santo Rosario? Si. A veces no sabemos cómo orar, ni como cumplir con este acto cristiano religioso. Incluso muchos no saben que decir o cuál es su protocolo cristiano. El mismo se debe rezar en Familia, con mucha fe y esperanzas en nombre de la Virgen María, esencia de todas las advocaciones y de todas la Vírgenes.

Por ello, antes de iniciarlo, puedes reflexionar y plasmar tus inquietudes en las letanías como parte de sus clamores, orando por la Vida y  la felicidad. Agradecerle a Dios y a la Santa Virgen María del Rosario por tantas cosas que nos han brindado. Eso también es una forma de oración. Es muy sencillo: pues es un dialogo intimo que se tiene con Dios y su hijo amado, o con una santidad respetada.

Las Oraciones para Iniciar el Santo Rosario se centran en la Madre de nuestro Jesús; son muy diversas y están sujetas a quien las necesite, a sus experiencias y sentimientos. Aquí, en este breve resumen, te expongo algunas de las más buscadas por quienes luchan por salir adelante y desean ser Felices. Siempre hay que cumplir con el Santo Rosario, especialmente si se hace en familia y para agradecerle a nuestro Dios Padre, creador de toda la existencia en la tierra.


Índice

    Oraciones para Iniciar El Santo Rosario

    El Santo Rosario en Familia

    Oración para Rezar Antes del Rosario

    Exalta mi alma la gloria y la grandeza del Señor; se alegra mi espíritu en el Dios Padre, mi salvador; porque ha visto la humillación de su esclava. Desde hoy me felicitarán todas las generaciones, porque el Altísimo ha obrado en mi grandemente.

    Su sinigual nombre es santo y su sagrada misericordia se extiende hasta sus fieles de generación tras generación. Él ejecuta grandes proezas con su brazo poderoso: esparce a los altaneros de corazón, derrumba del trono a los poderosos y glorifica a los humildes, a los necesitados los llena de bienes y a los ricos los expulsa vacíos.

    Socorre a Israel, su siervo, recordando la misericordia, como lo había ofrecido a nuestros padres en favor de Abrahán y su estirpe por siempre. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

    Plegarias de Agradecimiento a Dios para Iniciar el Santo Rosario

    Haciendo el Santo Rosario

    ¡Oh Amado Dios Padre! Siempre, antes de iniciar el Santo Rosario, siento una necesidad inmensa de alabarte y agradecerte por todo lo que me has dado, con lo cual te confieso que he sido muy feliz y lo demuestro cada mañana con una actitud y una aptitud optimista, que a más de uno asombra por mis ganas de congraciarme contigo, con mis padres, con mis familiares y mis amigos.

    Siento muy dentro de mí que esta felicidad no es normal, pues a pesar de los problemas, de las calamidades, de las necesidades, de las angustias, etc., yo mantengo en mi alma una euforia desbordante, y tu Padre Amantísimo e Idolatrado, eres quien me infunde tantas ganas de vivir y de aprehender todo lo hermoso que hay en este mundo.

    ¡Oh Poderoso y Benefactor Dios Padre! Si esto es estar loco, entonces te agradezco por concederme tantas locuras, que alientan y alimentan mis pasos por este plano terrenal, donde tu magnificencia se ha mostrado para hacernos feliz. Y, sin embargo, muchos se quejan y despotrican hasta del aire que respiramos.

    ¡Amado Padre! Mantenme siempre si, alegre, proactivo, asertivo, bonachón, simpático y dispuesto siempre a dar lo mejor de mí en cualquier actividad que se me demande, a cualquier hora, sobre todo para exaltar tu santo nombre y tu gloria. Por los siglos de los siglos. Amén.

    Invocación al Iniciar el Santo Rosario para la Felicidad

    Oraciones para Iniciar el Santo Rosario por la Felicidad

    ¡Oh Misericordiosa y Venerada Virgen María Amado! Dialogar contigo todos los días es una de las cosas más hermosas y que tanto me gusta, especialmente antes de iniciar el Santo Rosario; porque estoy convencido de que la vida es un don que solo tú puedes darnos, y ella encierra el secreto de la felicidad.

    Por eso no me canso de rezarte el Santo Rosario y agradecerte todos los días, por concederme tus bendiciones y tus cuidados. Eso solo te lo puedo hacer saber con las conversaciones intimas que Tú y yo entablamos a cada momento, pidiendo Virgen Santa que me bendigas con cosas buenas e intercedas por mi ante nuestro Dios Padre. Y si son malas, trataré de escudriñar cuál es la lección que me quieres dar.

    Porque cada vivencia terrenal, sea de cualquier tipo, encierra un mensaje que viene desde la morada de nuestro Dios Padre y tú tienes el don de develarlo, como lo hiciste con Lucía, Jacinta y Francisco, en la Cova da Iria de Fátima, en Portugal, desde tu paraíso celestial,

    Desde tu sagrada morada espero todo lo que Tú consideres aceptable, si esos son tus designios, para enrumbarme por caminos de bienestar, de felicidad y prosperidad, superando todos los tropiezos y calamidades que nos puedan agobiar.

    ¡Bienamada Virgen María Santísima! Dame fuerzas para seguir luchando, dame luz para orarte cada vez que inicie el Santo Rosario. Mis aprendizajes en busca de la felicidad se concretan con tus designios, y yo, celoso, acataré tu voluntad divina y me cubriré con tu manto de bondad y sabiduría. Amén.

    Plegarias de la Mañana para Iniciar el Santo Rosario

    En las Mañanas ora ante de Iniciar el Santo Rosario

    ¡Amadísima Virgen María! Cada mañana oro dándote las gracias por permitirme vivir lleno de salud junto a mis seres queridos. Cada vez que abro mis ojos al despertar, reflexiono un instante y con una sencilla oración, antes de iniciar el Santo Rosario, primero siempre te agradezco, pues el solo hecho de estar vivo ya es ganancia para mí.

    ¡Oh Venerada Sacra y Santa Madre de Jesús! Orarte todos los días para mi es una constante que me llena de paz y esperanza. Estar vivo y poseer el don de la vida es la dadiva más hermosa y significativa que nuestro Dios padre nos ha obsequiado, desde aquel día en que se dignó a darle aliento de vida, no solo a los animales, plantas, insectos, etc., sino también a nuestra raíz humana: Adán.

    ¡Grandiosa y Bendita Virgen María Santísima! Oraré siempre en tu santo nombre y te estaré agradecido siempre por concederme el derecho a nacer, de vivir y disfrutar. A tu magnánima misericordia debemos agradecer por todos los dones y privilegios que nos has otorgado para valorarla y disfrutarla. Por los siglos de los siglos. Amén.

    Oración para Antes de Orar el Santo Rosario

    Oraciones para Antes del Santo Rosario

    En el santo nombre del Padre, y de su hijo Amado, Ven Espíritu Santo y llena los corazones de tus devotos fieles, y enciende en ellos la luz de Tu amor. Envía Tu Espíritu y estoy convencido de que todo será creado y podrás renovar la faz de la tierra.

    ¡Oh Dios Padre! que cultivaste los corazones de tus hijos fieles con la sagrada luz del Espíritu Santo, permite que, animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a orar correctamente siempre, y disfrutemos de la dulzura del bien y de sus eternos consuelos.

    Por todas y cada una de las peticiones cristiana de todos los fieles, concédeles cada una de esas, si están de acuerdo a tu plan como salvador nuestro, preséntalas al Dios Padre como tu sangre en virtud del espíritu santo que derramaste por nuestro amor el día de Pentecostés; libéranos de nuestros pecados con el baño de tu sangre sagrada, que esperamos por ella alcanzar las gracias que hoy te pedimos.

    Dios todopoderoso y eterno, tú que designaste a tu hijo unigénito como redentor del mundo, deseaste ser aplacado por su sangre, hoy con mucha fe te suplicamos, adorar dignamente el precio de nuestra salvación y ser resguardados por su poder contra todos los maleficios presentes en esta vida, para poder regocijarnos con sus delicias y sus frutos en el cielo para siempre. Amén.

    Para hacer El Santo Rosario, encomiéndate a la Virgen María

    En el Santo Rosario, encomiéndate a la Virgen María

    Conversar por medio de la oración al Dios Padre y a Jesús su hijo amado siempre es reconfortante, sobre todo cuando las dudas nos atacan. Algunas veces nos entristecemos porque las cosas no salen como queremos, pero cuando hacemos el Santo Rosario nuestro Dialogo es con la Virgen María.

    Esa conversación debe ser sincera y profunda, dándole la importancia que se merece a esa conversación espiritual con la madre de nuestro amado Jesucristo, cuyo inmenso amor te encumbró como la mas bendita entre todas las mujeres de la humanidad.

    Orarle profundamente a ella es confiar en su amor como madre del mundo en contra del maligno, para reencontrarnos con su hijo Amado Jesús por siempre. No lo olvides. Siempre hay que orar y meditar en medio del Santo Rosario sobre aquellas cosas prioritarias que nos acercan al Señor Dios Padre.

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