Salmos De Acción De Gracia

En la vida no hay nada más placentero que la acción de dar gracias a quienes nos han ayudado en nuestras labores cotidianas o en el trabajo, ya sea con un minúsculo favor, pues un gesto dar o recibir ayuda del prójimo siempre es algo sumamente maravilloso.  Y estos Salmos de Acción de Gracias lo confirman.

Porque agradecer es un acto de reconocimiento al otro. Asimismo, no hay una forma específica de dar las gracias, es decir, esta puede ser a través de las palabras directas, de un mensaje cariñoso, conceder un detalle, entre otros. Por lo antes expuesto, en este artículo te ofrecemos los mejores Salmos de Acción de Gracias para que los reflexiones junto a tus familiares y amigos.


Índice
  1. Salmos de Acción de Gracias
    1. Salmo 138: 1-2
    2. Salmo 100:1-4
    3. Salmo 28:7
    4. Salmo 71:5
    5. Salmo 9:1
    6. Salmo 30:12
    7. Salmo 54:6
    8. Salmo 97:12
    9. Salmo 111:1
    10. Salmo 138:2
    11. Salmo 50:14
    12. Salmo 69:30
  2. Aprovecha ahora estos Salmos de Acción de Gracias

Salmos de Acción de Gracias

Salmos de Acción de Gracias

Salmo 138: 1-2

“Con todo mi corazón te daré gracias; en presencia de los dioses te cantaré alabanzas. Me postraré hacia tu santo templo, y daré gracias a tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad, porque has engrandecido tu palabra, conforme a todo tu nombre.”

Cuando se agradece a nuestro Dios Padre, se le está reconociendo como el único y verdadero Dios, por encima de cualquier otro. Fíjense como en este caso el Salmista expresa que le canta a nuestro Jehová Dios en presencia de los Dioses, que para ese entonces existían en esos pueblos. También acota que nuestro Dios Padre ha “engrandecido tu palabra”, pero lo ha hecho con el cumplimiento de su palabra, y que eso solo lo puede lograr un verdadero Dios, que actúa con verdadera misericordia, bondad y fiel a sus promesas.

Salmo 100:1-4

“Cantad Alegre a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanzas; alabadle, bendecid su nombre.”

En este caso el Salmista nos motiva a tener en nuestro corazón al Dios Padre, a penetrar en su reino, pero siempre agradeciéndole por todo lo que nos ha dado, como habitante de la tierra; pero hay que hacerlo con mucha alegría, porque somos su rebaño, sus ovejas y lo debemos hacer sirviéndole en cualquier lugar, alabando su nombre y bendiciéndolo con mucha fe.

La acción de gracias a Dios no es algo privado entre él y nosotros. Es relevante manifestarla ante los demás y, principalmente, cuando estamos reunidos con nuestros hermanos en la fe. Este es un privilegio al poder acercarnos a nuestra Iglesia para alabar a nuestro Dios Padre todos juntos y compartir lo que Él concibe en nuestras vidas.

Nuestros pruebas y expresiones de agradecimiento a Dios pueden centrarse en el ánimo y edificación para otros. No seamos temerosos al decirle a Dios Padre nuestro amor y agradecimiento infinito por sus infinitas bondades.

Salmo 100:1-4

Salmo 28:7

“El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias.”

Siempre debemos ser agradecidos con nuestro Dios Padre, pues nos concedes la fuerza necesaria en medio de cualquier evento. Nuestro Dios Padre es también un escudo protector contra las agresiones de los enemigos y los malvados. Es probable que jamás lleguemos a saber con certeza de cuántos maleficios o malas intenciones Dios nos ha librado.

Con Él a nuestro lado, no estamos solos en medio de las dificultades. Él está siempre con nosotros ayudándonos y fortaleciéndonos. Por ese motivo, recordar que su presencia nos acompaña en cualquier lugar, debe motivarnos, alentarnos y a llenar nuestros corazones de gran regocijo y confianza.

Salmo 71:5

“Tú, Soberano Señor, mi esperanza siempre has sido; y desde mi juventud en ti he confiado”.

Una de las vivencias y satisfacciones más grandes e importantes de nuestras vidas es aquella cuando al voltear nuestra cara vemos hacia atrás y alcanzamos a ver el sello, la marca, la firma del Dios Padre en nuestra existencia pasada.

Cuando nos percatamos de su intervención, de su amor y lealtad, nos sentimos en la necesidad de agradecerle infinitamente. Es este un buen regalo que nos ha confiado desde nuestra juventud. Permitir que Él sea el dueño de nuestras vidas y de nuestros corazones, no tiene precio ¡No te arrepentirás nunca de ello!

Salmo 9:1

Salmo 9:1

“Daré gracias al Señor con todo mi corazón; todas Tus maravillas contaré”.

¡Y cómo no darle gracias a nuestro Dios Padre creador! Siempre lo debemos hacer en ocasiones especiales donde se sienta su presencia. Donde su Espíritu Santo se imponga y nos revitalice nuestra fe y confianza en su grandeza.

Es que ciertamente, sus maravillas, sus creaciones, sus milagros, sus bendiciones y hasta sus consejos, regaños y advertencias tenemos que agradecerlas porque tenían un propósito: salvarnos del pecado y de la muerte eterna.

Salmo 30:12

“¡Señor mi Dios, siempre te daré gracias!”

Aunque parezca algo necio, repetitivo, nunca debemos cansarnos de agradecerle a nuestro Dios Padre y a su hijo Amado Jesucristo por todo lo que nos han dado y nos han enseñado en su afán por no permitir que nos perdamos en los caminos oscuros de la muerte eterna.

Por eso, nunca nos cansaremos de repetirlo una y otra vez: Excelentísimas gracias Dios Padre Amado por tanta entrega y tanto amor derramado por nosotros.

Salmos de Acción de Gracias

Salmo 54:6

“Te ofreceré de buen grado un sacrificio, Señor, daré gracias a Tu nombre, que es bueno.”

Nunca debemos poner en duda la bondad inmensa y el amor tan puro de nuestro Dios Padre Amado. Pero cuando nos sacrificamos, debemos hacerlo con mucho amor, nada de hacer las cosas a regañadientes.

Tenemos que hacerlo con el corazón abierto, pues todo lo hacemos en su nombre y el, se complace y se deleita con nuestras ofrendas, mas aun cuando le agradecemos por sus obras, por sus milagros, por sus señales, etc. Pero el mejor sacrificio que podemos hacerle, es resistirnos a las tentaciones y tener mucha paciencia, porque sus promesas siempre serán cumplidas.

Salmo 97:12

“Festejen, justos, al Señor, den gracias a Su nombre santo”.

Por supuesto que siempre es bueno celebrar, festejar con justicia nuestras acciones y decisiones en favor del prójimo, porque cuando amamos y socorremos al otro, estamos enalteciendo la gloria de Dios, Eso es lo que el nos pide a diario.

Salmos de Acción de Gracias

Salmo 111:1

“¡Aleluya! Daré gracias al Señor con todo mi corazón, en la compañía de los rectos y en la congregación.”

Como lo decíamos antes, nunca hay que cansarse de agradecerle a nuestro Dios Padre por sus buenas obras y por ser tan paciente con nosotros los pecadores. Sin embargo, en compañía de nuestros hermanos y hermanas de la iglesia nos sentimos mas fortalecidos, por cuanto una energía muy positiva irradia todo el espacio y nos sentimos como más comprometido a obedecerle todos los días. Gracias Dios Padre por tu gran Amor. No me canso de gritarlo al mundo.

Salmo 138:2

“Me arrodillaré en dirección a Tu santo templo para darte gracias por Tu amor y Tu verdad, pues has puesto Tu nombre y Tu palabra por encima de todas las cosas.”

¿Cómo no agradecerte por tu amor y tu verdad? Tu santo nombre se encumbró en todos nosotros. Tu templo fue consagrado a tu gloria y tu poder omnipotente y tu certera palabra fue enquistada en el cuerpo de Jesucristo tu hijo amado, quien se entregó por completo por nosotros, por nuestra salvación para la vida eterna.

Salmos de Acción de Gracias

Salmo 50:14

“Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias, y cumple tus votos al Altísimo.”

¿Para qué ofrecer nuestro sacrificio de acción de gracias y cumplir con los votos hacia el Dios Padre? Para demostrarle que somos sus hijos y que le pertenecemos en cuerpo y alma, que nos debemos a Él porque sin su misericordia, sin su orientación, sin sus palabras bondadosas y milagrosas, ¿Qué seria de nosotros y de nuestra salvación eterna? Nada. Absolutamente nada.

Salmo 69:30

“Con cánticos alabaré el nombre de Dios, y con acción de gracias lo exaltaré.”

¡Qué alegría la de nuestro Dios padre y la de nuestro amado Jesús cuando alabamos su gran obra salvadora y cuando nuestras acciones de gracias llegan a sus oídos y lo exaltan inmensamente!

Este agradecimiento se transforma en una gran complacencia para ambos; por nuestra fe y confianza, así como la esperanza que tenemos en su promesa de revivirnos en el futuro y de salvarnos del pecado y de la muerte.

Salmos de Acción de Gracias

Aprovecha ahora estos Salmos de Acción de Gracias

Aquí en estos diferentes Salmos de Acción de Gracias encontraras una gran ayuda para expresar tu gratitud al Dios Padre celestial por todas las bendiciones que nos ha con cedido, Jamás nos debemos cansar de agradecerle. Sin su poder y su dominio, la vida sería un sin sentido.

Con justa razón, nuestro Dios Padre y su hijo amado Jesús, se merecen todos esos agradecimientos, todas esas alabanzas. Y nosotros, obedientes y esperanzados, debemos reconocer y alabar todo lo que nos han brindado para que seamos felices aquí en la tierra. 

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