Oración Poderosa Para Pedir Por Un Enfermo

¿Te resulta difícil orar cuando estas enfermo, o tal vez sientes que estás rezando las mismas palabras una y otra vez? Cuando nos sentimos indefensos, a menudo nos aferramos al control como una balsa salvavidas, pero Cristo nos dice que nos aferremos a él en momentos de enfermedad y en cualquier otro momento imaginable.Oración Para Un Enfermo

Podemos orar por los enfermos y descansar sabiendo que Dios puede restaurar la salud! Él tiene el poder de sanarnos, y tiene el poder de consolarnos y darnos nuevas esperanzas. Él nos da descanso cuando estamos cansados y paz cuando estamos inseguros. Si nos resulta difícil orar en los momentos difíciles, no estás solos; ora a nuestro Padre Celestial esta oración para pedir la sanación de un enfermo.

Oración para un enfermo
Jesús, tú controlas todas las partes de mi cuerpo, y sabes cuando no están funcionando bien. La enfermedad me deja estresada y me roba tiempo de todas las cosas que quiero hacer. Soy honesto Señor, no me gusta estar enfermo, pero momentos como este también me hacen descansar en ti, así que te agradezco por esta oportunidad de servirte.

Hoy vengo a ti para pedirte que me toques, Señor. Ayúdame a ser paciente y a permitirte hacer tu trabajo. Si los médicos están involucrados, dales sabiduría, y gracias por proporcionar la ayuda que necesito, como sea que elijas proporcionar. Ya sea que esto sea una prueba, o simplemente un momento para confiar, quiero que mi respuesta te honre. Como mi Buen Pastor, sé que me llevarás a lugares tranquilos y me devolverás mi alma y mi cuerpo.

Confío en ti y quiero seguir tu ejemplo. Ayúdame a dar la bienvenida a este tiempo no como una interrupción en mi horario cuidadosamente planeado, sino como una oportunidad para obtener fuerza y alimento para el viaje que tengo por delante. Tú eres mi sanador y mi Gran Médico. Los miro y les doy gracias por las promesas en su Palabra que me aseguran su presencia y su ayuda.

Enséñame lo que quieres que aprenda en estos tiempos desagradables, Señor. Ayúdame a no descargar mi incomodidad en los que me rodean, y muéstrame cómo ser un buen paciente mientras me recupero. En estos días de enfermedad, Señor, confío en ti y te pido que me pongas bien.

Y cuando hayas restaurado mi salud, dame sabiduría para que pueda tratar mi cuerpo como el templo de tu Espíritu. Estoy ansioso por volver a ponerme de pie para servirte, pero me doy cuenta de que incluso en la enfermedad, todavía puedo acercarme a ti. Gracias, Jesús!

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