Oraciones A Santa Rita De Casia

Aquí te ofrecemos un compendio de las Oraciones a Santa Rita de Casia para que le ores con fe. Se le conoce como la "patrona de los imposibles". Por eso, sus oraciones son las mas buscadas por las esposas y amantes, y están colmadas de grandes enseñanzas. Sus fiestas se celebran en toda Iberoamérica el 22 de mayo de cada año.

Santa Rita de Casia, cuyo nombre real era Margherita Lotti, fue una mujer que se consagró a la gloria de Dios. Quería ser monja, pero por obedecer a sus padres, tuvo que casarse. Al lado de su esposo sufrió mucho, pero ella se escudó mediante la oración a Dios, sin desfallecer en ningún momento. Tiempo más tarde, su marido decidió seguir sus pasos y convertirse al catolicismo.

Índice
  1. Oraciones a Santa Rita de Casia
    1. 1.- Plegaria a Santa Rita de Casia
    2. 2.- Oración a Santa Rita de Casia por lo Imposible
    3. 3.- Oración a Santa Rita contra las Epidemias
    4. 4.- Plegaria a Santa Rita de Casia contra las preocupaciones
  2. Santa Rita de Casia: Esposa y Madre Abnegada

Oraciones a Santa Rita de Casia

Oraciones a Santa Rita de Casia

1.- Plegaria a Santa Rita de Casia

¡Oh Gloriosa Santa Rita de Casia!, ¡Santa de lo Imposible! Misericordiosa Patrona de los necesitados y de los más pobres, cuyas suplicas ante el Divino Señor son difícil de resistir, quien por la magnificencia en dar favores fuiste llamada Mediadora de las almas sin esperanza e incluso de lo Inadmisible.

Santa Rita, Tu tan humilde, tan casta, tan castigada, tan paciente y de tan compasivo amor por nuestro Jesús Crucificado que de Él podrías asirte de cualquier cosa que le solicites. Por esos motivos, recurrimos confiados a ti, en la espera de, si no siempre alivio, al menos consuelo.

Acepta Santa Mia nuestra petición, mostrando al mundo y a nosotros tus fieles devotos el poder de Dios a nombre de este servidor y fiel devoto, se magnánima con nosotros, como lo has sido en otros casos asombrosos, para la inmensa gloria de Dios, por la difusión de tu propia religiosidad, y por el alivio de aquellos que confían en ti.

Humildemente y de hinojos ante tu altar esplendoroso y lleno de luz, te prometemos, si nuestro clamor se nos concede en esta hora, glorificar, enaltecer y proclamar santo tu nombre, dando a conocer al mundo el favor concedido, para que quede constancia de tu poder y así bendecir y exclamar tus alabanzas por siempre, confiando entonces en las virtudes y poder que tienes ante el Sagrado Corazón de Jesús, te rogamos (aquí se menciona su petición)

Bendícenos con tu bendición por nuestra petición y los singulares méritos de tu infancia, así como por la perfecta unión con la Divina Voluntad y los heroicos padecimientos que tuviste durante tu vida de casada,  consuelo que experimentaste, por la conversión de tu amado esposo y el sacrificio de tus niños antes de verlos ofender gravemente a Dios.

También por tu maravilloso ingreso al Convento y las austeras penitencias y sanguinarias ofrendas las tres veces al día.  Por el sufrimiento infringido por la herida que te toco recibir con la tuna de Jesucristo Salvador y Crucificado; a su vez por el amor divino que devoró tu sensible corazón y la preciosa devoción al Sagrado Sacramento, con el que exististe por cuatro largos años,
Finalmente por la dicha con la que partiste de tus pruebas para unirte con el Divino Esposo, y por ser sagrado ejemplo y perfecto al otorgárselo a la gente de cada estado de vida.

Oh Dios Misericordioso, quien en tu imperecedera ternura has sido magnánimo para oir la plegaria de tu adorable sierva, Santa Rita, y le das a su plegaria lo que es improbable a la vista, sabiduría y esfuerzos, como recompensa a su compasivo amor y segura confianza en Tu promesa.

Por favor, ten piedad ante nuestras calamidades y apóyanos en nuestras desgracias, que el incrédulo pueda conocer que Tu eres el galardón del humilde, la protección de los desesperanzados, y sobre todo, la fortaleza incólume de quienes confían en tu sagrada bondad, a través de Jesucristo, nuestro Señor y el hijo unigénito del Dios Padre. Amen.

2.- Oración a Santa Rita de Casia por lo Imposible

¡Oh! Santísima y amantísima Santa Rita, humilde patrona de las causas absurdas. Tú que pasaste por tantos dolores y angustias alcanzando superarlos por tu divina devoción y amor profundo a Cristo nuestro Señor, hoy ante tus pies vengo a implorar tu auxilio ante las sufrimientos y preocupaciones que hoy me embargan y estrujan mi alma.

Solo tú, y solo tú amantísima Santa Rita, puedes torcer mi destino y lograr que mi suerte cambie, ayudándome ganar esta incansable lucha que a diario libro en esta atormentada vida, donde mi desdichado corazón ya no aguanta más la zozobra que lo constriñe y día a día me agobia con miles de preocupaciones.

Mi hermosa y generosa Santa Rita de Casia, tú que fuiste seleccionada por nuestro Padre celestial para que hicieras el papel de nuestra abogada redentora ante las vicisitudes imposibles, deja que, a través de tu excelsa bondad, pueda lograr la gracia que de tu sagrado amor y tu entrega proviene.

Instrúyeme, oriéntame por el sendero limpio y armonioso que debo transitar seguro y serenamente para ganarme con ansias la misericordia de nuestro Dios Padre, El Altísimo y Único, si es que mis agravios lo han ofendido. Adjudícame el don de su perdón a través de una candorosa revelación.

Glorificada y Santísima protectora de los desamparados y angustiados. Acudo a ti con mis manos y mi corazón lleno de dulzura y esperanzas, porque fuiste estigmatizada por causa de la esquirla y por obra de Dios, y sin embargo nunca desfalleciste ante el dolor. Escucha mis sencillas y humildes súplicas, adorada Santísima Rita de Casia. Retribúyeme mi confianza en tu divino ser y, te prometo que sin descanso daré a conocer a todo el mundo tu misericordia y tu gran poder. Amén.

3.- Oración a Santa Rita contra las Epidemias

Bendita y adorada Santa Rita de Casia, Santa de lo imposible, en tus gloriosas manos dejo esta suplica para que se la presentes al sagrado corazón de Jesús, pues yo tengo confianza extrema en tu magnifico poder y así puedas interceder por mi ante el Dios Supremo, Único y Bondadoso, y así resolver esta dificultad con este auxilio que te pido.

Oh mi Santa Milagrosa, tú que te dedicaste sin tregua a los enfermos y afligidos del cuerpo y del alma, hoy te ruego que me protejas de enfermedades, epidemias y sequías inesperadas. Tú que sufriste los maltratos de tu esposo, libéranos ahora de las ofensas, desprecios, adversidades y desgracias.

Oh Bendita Santa Rita de Casia, así como tuviste y albergaste en tu buen corazón la compasión con los enfermos, por favor, intercede por ellos ante Dios Padre. Hoy, confundido y perdido ante la vida, solo te pido protección y bendiciones para mi familia y mis seres queridos. Por ello, toda mi vida te bendeciré por siempre, oh mi Santa preferida, porque tú eres mi amparo y en tu santa misericordia confío. Mi corazón se llena de esperanzas y se alegra infinitamente ante tu descanso seguro.

Magnánima Santa Rita de Casia, con el fuego de tu amor y lo hiciste testigo gozoso de la caridad, aun en medio de los amarguras y desconsuelos: concédenos mediante tu intersección bañar de dulzura y caridad nuestro corazón, para que la serenidad y la paz espiritual aniden en mi y pueda compensar tus dadivas hacia mí. Amén.

4.- Plegaria a Santa Rita de Casia contra las preocupaciones

¡Oh milagrosa y siempre bondadosa Santa Rita de Casia, tu que con tu mudez y paciencia lograste la conversión de muchos cristianos del mundo, para la salvación de sus angustiadas almas. Tú que, a diferencia de la Madre de Jesús, viste crecer y fallecer a tus hijos.

Bendita Santa, tú que con tu rectitud nos otorgaste el gran ejemplo de madre, amante y esposa fiel. Tú que fuiste Bienaventurada porque sufriste los estigmas de nuestro Señor Jesucristo, asumiendo tus heridas benditas en lo alto de tu frente. Ayúdanos, socórrenos, bendícenos mi Santa preferida y aleja de nuestro alrededor el sufrimiento y el dolor. Te pedidos clamorosamente tu intercesión gloriosa ante nuestro Señor Jesucristo con mucha fe y devoción.

Con mi fe en alto y mi corazón abierto a tus designios, hoy te suplico que me socorras en mis desgracias, en mis angustias y mis sufrimientos que no cesan, también en mis heridas y amarguras, en mis pérdidas, lamentaciones y desesperaciones.

¡Oh Santísima, Santa Rita de Casia!, ayúdame Santa venerable, afín de que mis penas se conviertan en alegrías, se transformen en felicidad y la dicha eterna me acompañe a cada rincón que yo vaya. Fortalece mi vocación de abnegada y buena madre y esposa.

¡Oh dulce Santa de Casia…! Estoy seguro, que a través de la mediación tuya, Humilde y piadosa Santa, seré perdonada y orientada por el poder misericordioso de Jesús Sacramentado. No ignores mis humildes peticiones. Santa de las causas dificultosas, bendíceme y apóyame ante la súplica que te presento.  Amén.

Santa Rita de Casia: Esposa y Madre Abnegada

La historia y vida de esta Santa es admirable y digna de alabanza. Como mujer, madre y esposa, se vio en la necesidad de enfrentar serios obstáculos, humillaciones, llegando incluso a soportar muchas humillaciones por parte de su esposo.

De allí que la devoción que sienten hacia ella las mujeres, madres y esposas, es una forma de sentirse representadas en ella, y acudir a sus oraciones es una forma de compensar su misma fortaleza ante los enemigos del amor y del Dios Padre.

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