Versículos Bíblicos De Amor E Interpretación

Sufrimos por amor, lloramos, nos quejamos y nos afligimos por tantas cosas, a veces sin sentido, y sin embargo obviamos que el amor más grande de este mundo viene de nuestro Dios Padre. ¿Estás consciente de cuánto te ama nuestros Dios? A través de estos Versículos Bíblicos de Amor intentaremos aclararte y demostrarte el verdadero sentido que tiene este sentimiento desde la mirada de nuestro Dios Padre.

Es que la grandeza de su amor es inconmensurable e indescifrable y puede hacer un milagro solo con tocar tu corazón y cambiar tu vida. Con estos Versículos Bíblicos de Amor lograrás profundizar y comprender de una manera más clara el significado del gran amor que Dios tiene por todos nosotros.


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    Versículos Bíblicos de Amor

    Versículos Bíblicos de Amor

    Juan 4:10

    “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.

    Es esta la mejor prueba de amor. Ofrecer a su hijo amado Jesucristo como el sacrificio mas justificado por nuestros pecados. Porque lo importante no es que amemos al Dios Padre, sino que se lo demostremos con sacrificios hacia el prójimo, donde nuestras acciones estén enmarcadas en el amor. Nos ama tanto que permitió el sufrimiento de Jesús para librarnos de nuestros pecados y que podamos conquistar la salvación eterna.

    ¡Que prueba de amor tan Autentica! Lo otro tiene que ver con la palabra empeñada del Dios Padre y el respeto y la obediencia puesta de manifiesta por su hijo Jesús, quien se entregó como su cordero predilecto, a pesar de flaquear en el Monde de los Olivos, y aceptar cumplir la voluntad de su Padre, con aquella inolvidable frase “Que se haga tu voluntad”. Ambos colmados por el Espíritu Santo, que es la energía del amor más puro y sincero.

    Juan 15:13

    “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.”

    Tener un amigo verdadero es tener siempre un apoyo. La solidaridad, el respeto, la tolerancia y la comprensión son sentimientos o virtudes que deben estar presentes cuando existe una amistad real entre dos amigos. Los amigos no solo se tienen para la vida fácil. Se tienen también en las malas, y es allí donde se demostrar ese amor hacia los amigos. Jesús siempre ha querido ser tu amigo, porque su amor es sincero, tanto que prefirió morir en la cruz para salvarte.

    No obstante, debemos estar conscientes de que la amistad entre amigos solo se demuestra con amor, como nos los demostró Jesús. Es un amor para ayudarnos, aprender y crecer juntos, donde la solidaridad y el cariño se demuestran con acciones benevolentes.

    Romanos 5:8

    “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.”

    Las demostraciones de amor de nuestro Dios Padre son infinitas, según las Sagradas Escrituras. Aunque sigamos siendo pecadores, Dios nos seguirá amando, a pesar de nuestras faltas, ya que su inmenso amor no tiene límite alguno. No hay una fórmula para medirlo o calcularlo.

    Pero siempre se nos olvida que Él está listo para absolverte de tus pecados y restaurarte desde el punto de vista espiritual. Aceptar su petición de amistad depende de nosotros. Él siempre estará allí esperando por nosotros, que somos lo que realmente necesitamos de su amistad para salir adelante y ser felices.

    1 Corintios 13:4-5

    “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor”.

    La paciencia es una de las características mas relevantes de los seres que aman. Y nuestro Dios Padre es la prueba fehaciente de ello. A pesar de nuestros errores, su bondad siempre resalta en sus manifestaciones y bendiciones.

    Con el amor destruimos la envidia, la jactancia, el egoísmo, la ira y el rencor que puede invadir nuestra alma. No permitas que esos sentimientos negativos trastornen tu manera de amar. Ten paciencia y espera, pues con amor se engendra los milagros más hermosos.

    Salmo 143:8

    “Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.”

    Solo con despertarte y abrir los ojos en las mañanas para contemplar y disfrutar la belleza de la vida, nuestro Dios Padre ya te está demostrando su gran amor. Por ello debemos agradecerle todos los días.

    ¿Qué mas prueba de amor quieres? ¿Acaso no es suficiente para que confiemos en su grandeza? Y, aun así, en medio de nuestras tribulaciones diarias, le suplicamos que nos señale el sendero a seguir para aliviar nuestras almas, cuando la confusión y las incertidumbres nos acechan.

    Proverbios 3:3-4

    “Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente.”

    ¿Se imaginan a una persona abandonada por el amor y la verdad?  No tendría sosiego ni descanso. Sería un ser irredento, amargo y confuso en todas sus acciones y sentimientos. El amor y la verdad deben ser dos características esenciales de todo ser humano, las cuales deben estar anidadas en nuestros corazones, como una marca sellada en nuestra alma, como un hermoso collar de perlas que nos recuerda el amor y el bien que debemos mantener hacia el prójimo.  Solo así podremos figurar ante los ojos de nuestro Dios Padre para que nos tome en cuenta a la hora de acercarnos a Él y clamarle por nuestros favores.

    Efesios 3:16-17

    “Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor.”

    Pedirle a Dios es siempre una constante. Pero hacerlo a través del Espíritu Santo, que es la esencia del amor mas grande entre nuestro Dios y su hijo Amado Jesús, significa estrechar una relación aun mas profunda, basada en las riquezas espirituales y en el poder supremo que nos puede fortalecer lo más hondo de nuestro ser.

    Solo así podrá Jesucristo anidar en nuestros corazones, si el amor deambula entre sus umbrales y ha fundamentado las bases de nuestra existencia.

    Isaías 49:15-16

    “¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes”.

    Ese lazo entre hijo y madre es irrenunciable, pero aun así, aunque nosotros nos alejemos del Dios Padre, Él siempre nos seguirá amando profundamente y nunca se olvidará de nosotros. Pues somos nosotros, con nuestra actitud y nuestro comportamiento, quienes creamos esos muros que impiden la entrada del amor de Jesucristo a nuestras vidas, cuyas manos llevan nuestras huellas, que se resisten muchas veces a aceptar la acaricia del Altísimo.

    1 Juan 4:20

    “Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto.”

    Totalmente cierto. Y quien lo practique es un hipócrita. No se puede odiar al hermano, al amigo, al vecino, y gritar a los cuatro vientos que se ama al Dios Padre. Porque cuando se ama al Dios Padre, se debe retribuir al prójimo.

    Pero cosa extraña ¿Cómo amar a alguien que no he visto? La pregunta es válida, porque el amigo, al hermano, al vecino, etc., existen y puede ser demostrado… Pero en el caso de nuestro Dios Padre ¿Cómo amarlo si no lo he visto? Mentir no podría, cuando dijo que mas que eso, lo siento, que es mucho mejor que solo verlo.

    1 Corintios 2:9

    “Sin embargo, como está escrito: “Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman”.

    Solo la omnipotencia y gloria de nuestro Dios Padre lo puede explicar. Su plan es Único. Nadie lo ha oído, ni lo ha visto, ni siquiera logramos descifrarlo, porque eso forma parte de uno de los misterios mas grande de nuestro Dios Padre, solo con quienes le demuestran amor a través de nuestras buenas acciones con el prójimo.

    De lo contrario, seria una gran farsa, una gran mentira que nuestro Dios Padre no admite, por lo que su bondad y misericordia se frenan ante estas acciones hipócritas.

    El Amor de Nuestro Dios Padre no Tiene Comparación. Es Único

    Con estos Versículos Bíblicos de Amor logramos escudriñar y desentrañar el verdadero concepto del Amor, como sentimiento vigoroso emanado desde el Espíritu Santo, cuya fuerza tiene la capacidad incluso de producir milagros, como lo hizo nuestro Amado Jesús.

    Dejemos de ser mentirosos e hipócritas con nuestro Dios Padre y nuestro Amado Jesús. ¡Amemos de verdad, con entrega y sin discordias! Si lo hacemos a diario con nuestro prójimo, Dios será el primero en bendecirnos con grandes obras y cumplir nuestros clamores a través de nuestras plegarias diaria.

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