Versículos Bíblicos de Ánimo E Interpretación

A veces no sentimos muy desanimados por tantas cosas, que hasta el hálito de vida se minimiza en nuestro Ser. Pero es un error dejarnos dominar por el desaliento. Al contrario, el ánimo es una característica de todo aquel que siempre quiere triunfar. Los Versículos Bíblicos de Ánimo tienen la capacidad de inyectarnos alegría, fuerzas, energías y valentía, ingredientes que son altamente necesarios en nuestra cotidianidad.

Podemos visionar la vida como un tren que marcha a toda carrera, pero que a veces se detiene por algún obstáculo en el camino, haciéndonos perder tiempo y creándonos un ambiente pesado que, muchas veces nos paraliza. No obstante, cuentas con estos hermosos Versículos Bíblicos de Ánimo, que sabemos te ayudarán a continuar transitando los senderos de la vida y enfrentar tu futuro.


Índice()

    Versículos Bíblicos de Ánimo

    Versículos Bíblicos de Ánimo

    Josué 1:9

    “Hoy te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.”

    Si hay algo que puede matar el animo es el miedo. Por eso debemos enfrentarlo a toda costa. No debemos dejar que interfiera en nuestras vidas. Debemos ser fuertes ante las circunstancias adversas. De nuestra valentía depende la continuación de nuestra lucha diaria. Además, siempre debemos confiar en las sagradas palabras de nuestro Dios padre, quien nos lo ha ordenado porque Él siempre estará a nuestro lado, guiándonos y sirviéndonos de escudo protector donde quiera que nos encontremos.

    2 Corintios 1:3-4

    “Alabado sea el Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren”.

    ¡Que inmensa alegría saber que nuestro Dios Padre nos consuela siempre! Porque en cada calamidad, en cada preocupación o en cada angustia que nos atormente el alma, la misericordia del Altísimo Dios Padre y nuestro Amado Jesucristo siempre nos alcanzará, dándonos su apoyo en cada trance.

    Lo interesante de todo esto es que de cada experiencia vivida podemos sacar provecho en cuanto a su aprendizaje, para poder enseñarlo a otros que también padecen de desanimo. Pero lo que si no debemos olvidar es alabar la grandeza de nuestro Dios Padre, quien nunca nos abandona en aquellos momentos donde el animo se nos ha esfumado.

    Juan 16:33

    “Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo”.

    Todo parece indicar que nuestro Dios Padre centra todas sus enseñanzas en la obtención de la paz. Buscarla es lo que debemos hacer todos. Las palabras de Juan lo confirman. Dios nos ha dicho y repetido mil veces en las Sagradas Escrituras, que quien hay que andar animado y quien recurra a Él y se cobije en su regazo, encontrará la paz que tanto buscamos para darle tranquilidad a nuestras almas.

    Por muchas aflicciones, turbulencias, calamidades, que se nos presenten en medio de tanta inmundicia y tengamos que afrontarlas, tanto del alma como del espíritu, nunca hay que olvidar que Jesucristo su hijo amado, venció la muerte y resucitó al tercer día.  De allí la importancia de mantener nuestro animo activo contra el desaliento y las debilidades de nuestro espíritu.

    Versículos Bíblicos de Ánimo

    2 Timoteo 1:7

    “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

    Las Sagradas Escrituras nos enseñan a valorarnos como seres humanos. Ciertamente, nuestro Dios Padre nos creó como hombres y mujeres guerreros, valientes, osados, pero con conciencia, nos insufló un espíritu fuerte, cuando sopló aliento de vida en el cuerpo de Adam.

    Por eso se nos muestra contrario a la timidez, una debilidad humana que puede influir mucho en nuestro estado de ánimo, el cual nos embriaga a tal punto que podemos llegar a tener el poder de conocernos, valorarnos y ser consecuentes con nuestro propio dominio, sin olvidar por supuesto, que la fuerza del amor es mas grande que cualquier sentimiento afín a la maldad. Es tan grande, que hasta los mas grandes milagros realizados por Jesús están marcados por el amor infinito que tenia hacia los más pobres y afligidos.

    Isaías 40:31

    “Pero quienes confían en el Señor refrescarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se debilitarán, caminarán y nunca se cansarán.”

    En este significativo Versículo Bíblico de Animo se concentra el concepto de lo que realmente es el ánimo que debemos mantener en nuestra vida diaria. Porque sentir la confianza de nuestro Dios Padre y de su hijo amado Jesús, es una forma muy personal de repotenciar nuestras fuerzas, tal y como lo señala la metáfora sobre las águilas, símbolo de resistencia y perseverancia. Así debemos ser cada uno de nosotros, para que transitemos este mundo sin debilidades y sin cansancio, llenos de ánimo, de fortaleza y de ganas de comernos el mundo.

    Isaías 41:10

    “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa”.

    En estos tiempos difíciles, por nada del mundo debemos sentir temor o angustiarnos ante los conflictos o calamidades que se nos muestren en el camino cotidiano; contamos con la misericordia y la presencia de nuestro Dios Padre.

    Él nunca nos abandona ni nos deja desamparados, pues se ha erguido ante nosotros y el Universo como el más grande y más poderoso para combatir y aniquilar cualquier problema. Lo que en verdad debemos hacer por nuestro bien, es resguardar nuestra mente de los malos pensamientos, centrándonos con pasión en la gloria y el gran poder de nuestro Dios, cuya mano sanadora y victoriosa nos sustenta y alienta en todo momento.

    Versículos Bíblicos de Ánimo

    Nahum 1:7

    “Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían”.

    Dudar de la gran misericordia y piedad de nuestro Dios es algo inaceptable para cualquier cristiano amoroso. Lo que debemos hacer es confiar en su inmenso amor y su amparo, para desterrar la angustia que a veces nos agobia. Aun cuando nuestro Dios Padre permite escenarios que no nos cautivan ni nos agradan, podemos refugiarnos en su regazo y en su magnánima protección.

    Él nos ha prometido que estará con nosotros todos los días y todas las mañanas y atardeceres hasta el final de los últimos días de este mundo, como nos los enseñó Mateo (28:20). En sus placenteras promesas y en su abundante bondad debemos confiar todos, dándole ánimo y esperanzas a nuestras vidas.

    Juan 14:27

    “La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como se la da el mundo. No se angustien ni se acobarden”.

    La paz a la que se refiere nuestro Dios Padre va mucho más allá que aquella que por nuestra formación conocemos. Generalmente cuando hacemos mención a la Paz nos referimos a un mundo sin guerras ni conflictos. Sin embargo, la conceptualización de esta paz que se resalta en las Sagradas Escrituras, representa mucho más que eso. Representa la totalidad, el bienestar, la seguridad, y, por si fuera poco, se extiende a todos los ámbitos más recónditos de nuestra existencialidad.

    Esa es una Paz Espiritual que se anida en cada uno de nosotros. Tengamos en cuenta que al estar en medio de inconvenientes y aprietos, nos angustiamos enormemente y nuestros amargos sentimientos nos abruman tanto que se nos olvidan las promesas de nuestro Creador Universal, las cuales deben servirnos para descansar, siempre en el regazo de paz y amor de nuestro Señor Jesucristo.

    Isaías 40:26

    “Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas!”

    Debemos tener siempre los ojos abiertos ante tantos peligros y maldades. Pero, por inmensos y espinosos que sea todo eso, estamos convencidos de que el poder y la gloria de nuestro Dios Padre Misericordioso es mucho más inmensa y vigorosa cuando acudimos a Él, creador del universo, y quien nos creó para que estemos conscientes de todo lo que pueda acontecer.

    Pero si nos centramos con ánimo y humildad en su grandeza impediremos a ultranza que esos problemas y preocupaciones nos abrumen, y a su vez fortaleceremos nuestros ánimos y nuestra confianza y entereza en él, en su amor y en su auténtico resguardo.

    Versículos Bíblicos de Ánimo para Seguir Luchando…

    Versículos Bíblicos de Ánimo

    El solo hecho de pensar que contamos y podemos confiar en la bondad y misericordia de nuestro Dios Padre, es motivo mas que suficiente para sentirnos seguros y bendecidos ante cualquier circunstancia adversa que se nos presente en nuestra cotidianidad.

    Por ello ¿Cómo no agradecerle todas las mañanas cuando abrimos las ventanas y sentimos su presencia divina a través de los rayos del sol? Aquí te ofrecemos estos interesantes Versículos Bíblicos de Ánimo, para que los lean con mucha atención, esperando que los asimilen y el ánimo se repotencie en cada uno de nosotros.

    Subir