Versículos Bíblicos de Aliento E Interpretación

A veces no sentimos muy desanimados por tantas cosas, que hasta el hálito de vida se minimiza en nuestro Ser. Pero es un error dejarnos dominar por el desaliento. Al contrario, el ánimo es una característica de todo aquel que siempre quiere triunfar. Los Versículos Bíblicos de Aliento tienen la capacidad de inyectarnos alegría, fuerzas, energías y valentía, ingredientes que son altamente necesarios en nuestra cotidianidad.

Podemos visionar la vida como un tren que marcha a toda carrera, pero que a veces se detiene por algún obstáculo en el camino, haciéndonos perder tiempo y creándonos un ambiente pesado que, muchas veces nos paraliza. No obstante, cuentas con estos hermosos Versículos Bíblicos para El Ánimo, que sabemos te ayudarán a continuar transitando los senderos de la vida y enfrentar tu futuro.

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    Versículos Bíblicos de Aliento

    Versículos Bíblicos de Aliento

    Juan 16:33

    Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo”.

    Todo parece indicar que nuestro Dios Padre centra todas sus enseñanzas en la obtención de la paz. Buscarla es lo que debemos hacer todos. Las palabras de Juan lo confirman. Dios nos ha dicho y repetido mil veces en las Sagradas Escrituras, que quien hay que andar animado y quien recurra a Él y se cobije en su regazo, encontrará la paz que tanto buscamos para darle tranquilidad a nuestras almas.

    Por muchas aflicciones, turbulencias, calamidades, que se nos presenten en medio de tanta inmundicia y tengamos que afrontarlas, tanto del alma como del espíritu, nunca hay que olvidar que Jesucristo su hijo amado, venció la muerte y resucitó al tercer día.  De allí la importancia de mantener nuestro ánimo activo contra el desaliento y las debilidades de nuestro espíritu.

    2 Timoteo 1:7

    “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

    Las Sagradas Escrituras nos enseñan a valorarnos como seres humanos. Ciertamente, nuestro Dios Padre nos creó como hombres y mujeres guerreros, valientes, osados, pero con conciencia, nos insufló un espíritu fuerte, cuando sopló aliento de vida en el cuerpo de Adam.

    Por eso se nos muestra contrario a la timidez, una debilidad humana que puede influir mucho en nuestro estado de ánimo, el cual nos embriaga a tal punto que podemos llegar a tener el poder de conocernos, valorarnos y ser consecuentes con nuestro propio dominio, sin olvidar por supuesto, que la fuerza del amor es más grande que cualquier sentimiento afín a la maldad. Es tan grande, que hasta los más grandes milagros realizados por Jesús están marcados por el amor infinito que tenía hacia los más pobres y afligidos.

    Isaías 41:10

    “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.”

    No debemos tener ningún temor ni angustiarnos por nada, pues contamos con la presencia y el poder de nuestro Dios. Él no nos abandona nunca y es más grande y poderoso que cualquier problema, que cualquier tempestad.  Lo que realmente debemos hacer es resguardar nuestra mente, centrarnos solamente en la grandeza y el gran poder de nuestro Dios Padre, ya que sus manos sanadoras y poderosas nos sostiene en todo tiempo, por muy dudoso que sea.

    Versículos Bíblicos de Aliento

    Nahum 1:7

    “Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.”

    Nunca hay que dudar de la misericordia infinita de nuestro Dios Padre; más bien debemos seguir confiando en su gran amor y cuidado. A pesar de que nuestro Dios Padre permite situaciones desagradables para todos nosotros, no hay que olvidar que Él es nuestro refugio más seguro y nuestra protección más segura.

    Él nos ha prometido estar a nuestro lado siempre, todos los días hasta el fin del mundo (Mateo 28:20). Descansemos en medio de sus promesas y en su cuantiosa bondad todos los que confiamos en su gran poder.

    Juan 14:27

    “La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden.”

    El concepto sobre la paz que nuestro Dios Padre nos regala cada día es mucho más amplio que la paz que hasta hoy conocemos o manejamos, tal como lo entendemos. Normalmente cuando nombramos la paz nos referimos a carencia de guerra o conflictos entre los seres humanos.

    Empero, el concepto de "shalom", o la paz a la que hace referencia las Sagradas Escrituras, representa mucho más que eso. Su significado radica y se fundamente en la totalidad, en el bienestar, la seguridad y cubre todas las áreas de nuestras vidas.

    Cuando experimentamos y vivenciamos diferentes problemas y dificultades, lo más probable es que nos preocupemos y los sentimientos nos turben, de tal forma que nos olvidemos de las promesas de nuestro Dios Padre. De allí que debamos aprender a descansar en sus promesas, en los abrazos de paz y amor de Jesucristo, nuestro Salvador.

    Salmo 55:16-18

    “Pero yo clamaré a Dios, y el Señor me preservará. Mañana, tarde y noche suplico angustiado, y él me escucha. Aunque son muchos quienes me combaten, él me rescata, me salva la vida en la guerra que se libra en contra de mí.”

    Hay momentos en los que no nos acordamos de clamar a Dios en medio de nuestras preocupaciones o dificultades. Nos cegamos ante las amenazas que nos rodean y por la magnitud de los problemas. Sin embargo, siempre que clamamos a Dios él nos escucha y pasa a la acción.

    Puede ser que en el momento de una enfermedad o de la guerra que nos acecha, no nos libere y la domine por completo, pero siempre nos bendice con la paz que requerimos, dándonos una nueva perspectiva de la realidad que vivimos. Estos Versículos Bíblicos de Aliento nos recuerdan que nuestras vidas están en sus manos y en nuestro amado Dios Padre y su hijo amado Jesucristo tenemos nuestra salvación.

    Versículos Bíblicos de Aliento

    Isaías 40:26

    “Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas!”

    Debemos tener siempre los ojos abiertos ante tantos peligros y maldades. Pero, por inmensos y espinosos que sea todo eso, estamos convencidos de que el poder y la gloria de nuestro Dios Padre Misericordioso es mucho más inmensa y vigorosa cuando acudimos a Él, creador del universo, y quien nos creó para que estemos conscientes de todo lo que pueda acontecer.

    Pero si nos centramos con ánimo y humildad en su grandeza impediremos a ultranza que esos problemas y preocupaciones nos abrumen, y a su vez fortaleceremos nuestros ánimos y nuestra confianza y entereza en él, en su amor y en su auténtico resguardo.

    Salmo 119:25-26

    “Postrado estoy en el polvo; dame vida conforme a tu palabra. Tú me respondiste cuando te hablé de mis caminos. ¡Enséñame tus decretos!”

    La palabra de nuestro Dios Padre es viva y nos transforma, nos rejuvenece en el alma. Ciertamente, es muy relevante para nuestras vidas dar de comer a nuestra y espíritu, aún en medio de las circunstancias adversas o Dolorosas.

    En las Sagradas Escrituras, impresas en la Biblia, observamos a muchos hijos e hijas del Dios Padre que atravesaron por momentos muy difíciles, pero se conservaron firmes, confiando en las promesas y dadivas generosas de nuestro Señor.

    Aquí podemos observar la fidelidad de nuestro Dios Padre que se proyecta en sus vidas y cómo respondió en cada circunstancia, lo que provoca que nuestra fe aumente y se fortalezca en nuestros corazones.

    Proverbios 18:10

    “Torre inexpugnable es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo.”

    Si repetir el nombre de Jehová Dios o el nombre de Jesús es la única plegaria u oración que podemos hacer en medio de nuestras circunstancias adversas, ten seguro que esa es la oración correcta y con ella es suficiente para agradarlo.

    Con solo esa oración basta para nuestro Dios Padre. Créelo. En su nombre tenemos el refugio idea y la salvación. Él oye nuestras suplicas, nuestras peticiones cuando salen de lo más profundo de nuestro corazón y envía a su Espíritu Santo para que nos consuele y nos dé aliento de vida.

    La Bondad de nuestro Dios Padre me Alienta a Seguir Luchando…

    Versículos Bíblicos de Aliento

    El solo hecho de pensar que contamos y podemos confiar en la bondad y misericordia de nuestro Dios Padre, es motivo más que suficiente para sentirnos seguros y bendecidos ante cualquier circunstancia adversa que se nos presente en nuestra cotidianidad..

    Por ello ¿Cómo no agradecerle todas las mañanas cuando abrimos las ventanas y sentimos su presencia divina a través de los rayos del sol? Aquí te ofrecemos estos interesantes Versículos Bíblicos de Aliento para que los leas y reflexiones con mucha atención, esperando que los asimilen y te recargues de aliento espiritual en cada paso, cada plan o proyecto que emprendas hoy, mañana y siempre

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