Versículos Bíblicos Sobre La Paz E Interpretación

En esta ocasión te brindamos estos Versículos Bíblicos sobre la Paz para que los reflexiones y compartas con tus familiares y amigos, toda vez que en diversas ocasiones como hijos del Dios Padre nos vemos envueltos en un entorno de angustia, persecución y preocupación que no nos dejan tranquilidad en ningún momento.

Estos Versículos Bíblicos sobre la Paz, podemos discutirlos y escudriñar aún más sobre este tema controversial, pero a la vez tan ansiado por nosotros los seres humanos, especialmente por todos los cristianos, quienes nos afanamos en buscarla y resguardarla para nuestros familiares y seres queridos, incluso para quienes no la comparten con nosotros; pero que a veces la descuidamos, y eso que buscamos, se nos escapa en nuestro andar cotidiano por tantas debilidades y vanidades terrenales que nos agobian y nos debilitan la fe y la esperanza futura.


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    Versículos Bíblicos Sobre la Paz

    Versículos Bíblicos Sobre la Paz

    Lucas 21:11

    “Habrá grandes terremotos, hambre y epidemias por todas partes, cosas espantosas y grandes señales del cielo.”

    En este Versículo Bíblico sobre la Paz se refleja lo contrario: por ellos es mejor aferrarnos aún más a las enseñanzas de nuestro Dios Padre, fortaleciendo nuestra fe en su poder y misericordia. Ciertamente, requerimos de un mayor tiempo para poder sentir su divina presencia y recibir ese estado de paz tan maravillosa que él nos ha concedido, cual hermosa bendición para que seamos felices.

    En verdad, el temor no lo podemos vencer con nuestras propias fortalezas, pero lo podemos hacer nutriendo nuestra mente y espíritu por medio de las sagradas palabras de nuestro Dios Padre, dejando que entre en nuestros corazones el Espíritu Santo, encarnado en la fuerza del amor.

    Esta es una excelente ocasión para tener presente que nuestro Dios Padre es un cálido refugio y a él podemos acudir a cualquier hora (Salmo 46), porque su amor hacia nosotros es inmenso, puro y verdadero, y nunca nos va a dejar solos, en medio de estas circunstancias tan difíciles y adversas. Él está cuidándonos, ayudándonos y resguardándonos con su paz. Entonces ¿Qué esperas? ¡Vamos a aprovechar este tiempo para cobijarnos en nuestro Dios Padre todopoderoso y así darle fortaleza a nuestra fe!

    Salmo 85:8

    “Voy a escuchar lo que Dios el Señor dice: él promete paz a su pueblo y a sus fieles, siempre y cuando no se vuelvan a la necedad.”

    En verdad considero y creo firmemente en que nuestro Dios Padre se encuentra siempre muy cerca de nosotros como vigilándonos en medio de cualquier circunstancia. Si le presto la debida atención podré oír su voz bondadosa y sanadora.

    Debemos tener el tiempo necesario para hacer silencio ante nuestro Dios Padre y así poder oír sus palabras y su voz; pero hay que hacerlo obedeciéndole, ya que, en la obediencia, como un deber, es donde encontramos el verdadero sosiego, para que le podamos servir con todas nuestras fuerza y pasión. Con todo nuestro ser hay que servirle y transitar sabiamente nuestras vidas, viviendo acorde con su voluntad. Solo así podremos lograr que nos bendiga y cumpla nuestras plegarias.

    Filipenses 4:6

    “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”

    ¿Por qué tanto afán?  Nuestras peticiones siempre son atendidas por nuestro Dios Padre, quien nos concede su paz, lo que supera cualquier conocimiento y preservará nuestros corazones y pensamientos en el nombre de Cristo Jesús, su hijo amado, quien intercede por todos nosotros, cuando en tiempos de tribulaciones le clamamos por nuestro bienestar.

    Filipenses 4:7

    “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.”

    A veces cosas tan sencillas de entender se vuelven complejas. ¿Por qué es tan difícil poder entender el concepto de Paz de nuestro Dios Padre? Solo nuestro Dios Padre y su hijo Jesucristo tienen la capacidad de entenderlo; más al hombre pecador se le vuelve borrosa la paz y la va como desestimando, obviando que de ella depende su total tranquilidad, si en nuestros corazones la albergamos junto a Jesucristo nuestro redentor, nuestro sacrificio más preciado.

    Romanos 8:6

    “Porque ocuparse de la carne es muerte, pero ocuparse del Espíritu es vida y paz.”

    Mantener nuestro espíritu limpio, puro y agradable a nuestro Dios Padre es una forma de obtener y prolongar nuestra vida y de alentar la paz. Si nos ocupamos y angustiamos por las cosas mundanas, propias de la carne, desviaremos nuestra mirada y descuidaremos la esencia misma de nuestro espíritu, donde debe anidar y cultivarse el amor infinito que le debemos a nuestro Dios Padre.

    La carne es muerte, ciertamente, porque esta condenada por el pecado original; mas en cambio el espirito no muere, sino que se engrandece con cada acción y actitud de amor hacia los otros, como lo ordenó nuestro Dios Padre cuando dijo “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

    2 Tesalonicenses 3:16

    “Y el mismo Señor de Paz les dé siempre paz en toda forma. El Señor sea con todos Ustedes”.

    Nuestro Dios Padre nunca será mezquino con nosotros sus hijos. Siempre buscará la manera de brindarnos la paz, el sosiego, porque ciertamente él es un Dios de Paz y nos la proporciona para que la cultivemos y busquemos nuestra felicidad.

    Isaías 26:3

    “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

    Cuando la paz vive y se atesora en nuestros corazones como un diamante de amoroso y complaciente, es porque nuestro Dios Padre lo ha permitido al saber que nuestros pensamientos perviven de forma íntegra en nosotros, gracias a la confianza que en él hemos depositado, por sus muestras de amor y bondad, aun sabiendo que somos pecadores.

    Versículos Bíblicos Sobre la Paz en la Tierra

    Isaías 48:18

    ¡Oh, si hubieras estado atento a mis mandamientos! Tu paz habría sido como un río, y tu justicia como las ondas del mar.”

    Nótese como Isaías a través de una hermosa metáfora compara la paz con un “rio”, que fluye libremente y corren sus aguas hacia el mar, donde ondea la justicia, según las acciones de cada ser humano. Por eso hay que estar pendiente de cumplir sus mandamientos, diseñados o concebidos para lograr la paz.

    Isaías 53:5

    “Pero él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados”.

    Aquí vemos que Isaías no se refiere a la muerte de Jesucristo. Solo asemeja que fue “herido”, porque ciertamente al tercer día resucitó. Por nuestras transgresiones y pecados vino al mundo hecho hombre, pero fue castigado y colgado en la cruz, aun a pesar de que nos trajo la paz y la salvación eterna.

    Romanos 12:8

    “Quien exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; quien preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.”

    Nuestro Dios Padre nos exhorta a seguir siendo correctos y amorosos y esa exhortación debemos multiplicarla a los otros; si hay que repartir hay que hacerlo con libertad, sin discriminar a nadie. También quien preside tiene el deber de solicitar respuestas, pero debe hacerlo con bondad y mucha alegría para alcanzar la paz que tanto deseamos en nuestras comunidades.

    Versículos Bíblicos Sobre la Paz en el Mundo

    Salmos 34:14

    “Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.”

    Tal y como lo señalan estos Versículos Bíblicos sobre la Paz, para lograrla definitivamente hay que alejarse del mal, porque es como una bacteria, que si no se ataca, contamina todo el cuerpo y mata.

    El mal, promovido por Satanás, el Ángel enemigo que se reveló contra nuestro Dios, no le conviene a nadie porque nos trae calamidades, tristezas, angustias y mucha desolación en nuestras almas. La Paz es lo contrario. Es un estado de crecimiento, de armonía, de regocijo, de progreso, de serenidad, en fin, de perpetua calma cuando nos aferramos a nuestro Dios Padre. Solo la paz debemos seguir y fomentar en nuestras comunidades para alcanzar el bienestar colectivo.

    Santiago 3:18

    Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.”

    Es que con la justicia nos viene la paz. Ese es uno de sus grandes frutos, para aquellos que la cosechan con verdadera pasión, inspirados en el nombre de nuestro Dios Padre y su hijo amado Jesús. Pero la Paz hay que sembrarla, regarla y cuidarla con esmero, porque el enemigo siempre estará acechándonos para destruirla y satisfacerse.

    Salmos 119:165

    “Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo”.

    Las leyes y mandamientos que nos dejó el Dios Padre a través de las Sagradas Escrituras, están inspiradas todas para darnos y preservar nuestra paz. Todas se encaminan hacia ese estado de bienestar y gozo, para quienes son obedientes y siguen sus enseñanzas. Quien las cumpla transitará por senderos abiertos, donde los obstáculos ya no se verán. Serán caminos sin tropiezos, solo para avanzar hacia la tranquilidad y el progreso de nuestras vidas.

    Versículos Bíblicos Sobre la Paz que Dios nos Legó

    Versículos Bíblicos Sobre la Paz

    Luego de este breve recorrido, solo esperamos que, con cada uno de estos Versículos Bíblicos Sobre la Paz, podamos unidos encontrar la tan anhelada paz en medio de tantas tempestades y problemas, para así poder exaltarla tal y como lo quiere nuestro Dios Padre.

    Además, valorar y disfrutar de la paz y esperanza que nos viene del Dios Padre, y que en muchas oportunidades, desechamos o apartamos de nuestros caminos, cuando le damos prioridad y nos interesamos por aquellas dolencias que tienen nuestros corazones, es como contradecir los designios o mandatos divinos de nuestro Dios creador. “Mi Paz os dejo, Mi Paz os doy”, nos dijo Jesús. ¿Les parece de poco valor este regalo?

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