Salmos Para La Familia

La familia es algo sagrado. “Quien le pega a la familia se arruina”, dice el refrán popular. Y esto tiene toda su argumentación, porque nos abandonan y nos dejan a la deriva; sin su apoyo. Asimismo, todos sus aspectos son sumamente importantes para nuestro Dios Padre, de hecho, la idea de crearla surgió de Él. Nuestro Dios Padre, con toda su sabiduría, pudo haberla creada de otra forma. Por ello, en estos Salmos para la Familia ahondamos sobre su verdadero significado y su importancia para todos nosotros.

En concordancia con lo antes expuesto, a la familia pudo haberla creado para que viviéramos aislados, pero así no lo hizo. Eso no estaba concebido en sus planes. Él sabía que nos necesitábamos no solamente para la multiplicación o continuación de la especie humana, sino también para apoyarnos, construir y bendecir el espacio donde el Dios Padre nos colocó, para que lo disfrutáramos y lo preserváramos en familia. Aprovecha estas reflexiones y cuida a tu familia.

Índice
  1. Salmos para la Familia
    1. Salmo 127:3
    2. Salmos 128:3
    3. Salmo 133: 1
    4. Salmo 127: 4-5
    5. Salmo 103: 17-18
    6. Salmo 41: 9
    7. Salmo 55:13
    8. Salmo 88: 8
    9. Salmo 88:18
    10. Salmo 119: 125
    11. Salmo 139: 3
  2. Familia que ora Unida, Dios siempre la Bendice

Salmos para la Familia

Salmos para la Familia

Salmo 127:3

“Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa.”

Los hijos que nuestro Dios Padre nos obsequia representan la bendición más hermosa que él nos concede. Nunca podemos asumirlos como una carga económica o una obligación sobre nosotros. Es todo lo contrario. Lo que debemos hacer, por mandato divino, es amarlos, apoyarlos y educarlos, para que se conviertan en buenos ciudadanos, haciéndoles partícipes de todas las maravillas y cosas buenas que nuestro Dios Padre nos ha dado como bendiciones.

Salmos 128:3

“En el seno de tu hogar, tu esposa será como vid llena de uvas; alrededor de tu mesa, tus hijos serán como vástagos de olivo.”

Si tú te consideras uno de ellos, nuestro Dios Padre te bendecirá en demasía y en el seno de tu morada sagrada que es tu hogar, junto a tu familia, podrás consumir y saborear todo aquello que obtengas lícitamente por tu laborioso y sacrificado trabajo. Asimismo, tu esposa tendrá muchos hijos. ¡Se mostrará como un manojo de uvas! Nunca en tu mesa faltará alimento, y tus amados crecerán vigorosos y fuertes como los árboles de Olivo.

Salmos para la Familia

Salmo 133: 1

¡Qué bueno y agradable es cuando el pueblo de Dios vive unido en unidad!

Y la unidad es la familia primaria en toda sociedad. Pero la unión, la solidaridad, la hermandad, el compartir sanamente y el disfrutar todos juntos, es un regalo difícil de igualar. Quienes así viven, tienen la bendición de nuestro Dios Padre y aseguran la salvación eterna. Y estos Salmos para la Familia lo confirman.

Salmo 127: 4-5

“Como flechas en la mano de un guerrero son los hijos de la juventud de uno. ¡Bendito el hombre que llena su carcaj con ellos! No será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta.”

Los hijos son primordiales en una familia. Y son unos grandes guerreros, luchadores si los padres les ofrecen las herramientas necesarias y básicas para luchar y salir adelante. Unos hijos que crecen con las enseñanzas de nuestro Dios Padre y su hijo amado Jesús, en nada avergonzarán a sus padres.

Todo lo contrario, los honrarán en cada acto, en cada acción ante los demás, porque están llenos de sabiduría. Y la fe es un factor esencial en su formación y evolución futura. De eso debemos estar pendiente como familia. En estos Salmos para la Familia encontramos diferentes argumentos que la engrandecen y la elevan ante cualquier otra institución.

Salmos para la Familia

Salmo 103: 17-18

«Pero desde la eternidad hasta la eternidad, el amor del Señor está con los que le temen, y su justicia con los hijos de sus hijos, con los que guardan su pacto y recuerdan obedecer sus preceptos.»

No hay medida para nuestro Dios Padre. Por eso el salmista no refiere “desde la eternidad hasta la eternidad”, porque Él es eterno y su amor es regado sobre los que les temen, los obedientes a sus leyes y mandamientos que buscan el perdón de los pecados y la salvación eterna. Mas, quienes desobedecen se entregan a la incertidumbre a la perdición eterna el día del juicio final.

Salmo 41: 9

“Sí, mi propio amigo familiar, en quien confiaba, el cual comía de mi pan, ha levantado contra mí su calcañar.”

Cuando en las familias alguien se levanta en contra de algún familiar, es la misma familia, guiada por sus padres, quienes, apoyándose en las sagradas escrituras y sus certeras enseñanzas y consejos para redimir, deben buscar el entendimiento entre hermanos, si así fuere.

Recordemos la historia de Caín y Abel, en la cual la envidia se impuso, motivada en Caín a través del maligno Satanás, quien se complace cuando traicionamos a nuestro Dios Padre.

Salmos para la Familia

Salmo 55:13

“Pero tú, un hombre, como mi igual, mi amigo familiar y mi conocido.”

Fíjense como el salmista no establece diferencias cuando se trata de amigos. Los define como “amigo familiar” y mi conocido, pues porque lo conoce lo asume como de la familia, para que comparta y disfrute junto a todos los demás miembros.

Y mas aun si la familia es una congregación donde la palabra de nuestro Dios Padre se escudriña y se nos revela en esas lecturas compartidas. Benditos todos los que en familia se adentran en las sagradas escrituras para ser cada día mejores seres humanos y fortalecer la hermandad cristiana.

Salmo 88: 8

“Has alejado de mí a mis amigos familiares; me has hecho abominación para ellos: encerrado estoy y no puedo salir.”

Cuando algún miembro de nuestra familia cristiana, se aleja de nuestro Dios Padre y comete pecados que pueden ser severamente criticados, los amigos familiares pueden alejarse de esa persona, por cuanto ha fallado y no es de confiar, dejándolo en la soledad y es como someterlo a una cárcel, de donde no puede salir, por cuanto no armoniza en las ideas, proyectos y visiones de todos los demás miembros.

Salmos para la Familia

Salmo 88:18

“Amante y cómplice has alejado de mí: mis amigos familiares son tinieblas.”

En este caso sucede todo lo contrario. Los familiares, quienes deploran las malas acciones y actitudes, se convierten en moradas oscuras, donde la luz ya no se irradia hacia esas personas. Y en nada contribuyen a lograr que esas personas enderecen sus acciones.

Salmo 119: 125

“Soy tu siervo; dame entendimiento, la capacidad de aprender y un corazón dócil, para que pueda conocer tus testimonios.”

Siempre seremos los siervos de nuestro Dios Padre. A Él estamos dispuestos a servirle siempre, para que nos otorgue el tan ansiado entendimiento, la capacidad de poder aprender sobre toda la grandeza y la gloria que de Él nos viene y nos bendice siempre.

Pero para todo eso, hace falta un corazón, no solo dócil, sino también obediente y acucioso para que todos podamos conocer sus maravillosos testimonios, sus milagros, sus promesas cumplidas, y todo lo que nos ha regalado en esta tierra.

Salmos para la Familia

Salmo 139: 3

“Escudriñas mi vida y mi descanso; estás familiarizado con todos mis caminos.”

Cuando transitamos por caminos o senderos iluminados por la palabra de nuestro Dios Padre, no podemos impedir que revise, escudriñe, profundice en nuestras vidas y nuestros descansos. Familiarizado ya está nuestro Dios Padre, porque nos conoce en todo y nada podemos ocultarle.

Nuestros caminos están monitoreados por Él sin descanso y cada día debemos llenarlos de luz con cada una de nuestras acciones, donde lo honremos y maximicemos su gran poder y misericordia.

Familia que ora Unida, Dios siempre la Bendice

Salmos para la Familia

La familia es la primera unidad básica de toda la sociedad. En toda familia sus padres pueden y deben esforzarse por mantenerla unida y feliz. Compartir, reír, disfrutar, viajar, dialogar en familia, son aspectos invalorables para todos los miembros. Unidos y aplicando la solidaridad, pueden hacer grandes obras y salir adelante en todas sus metas y objetivos.

Pero de nada sirve todo eso si no se cuenta con la bendición de nuestro Dios Padre, quien siempre está allí para orientarla y hacerse sentir. Aprovecha estos interesantes Salmos para la Familia. Estamos seguros que mucho nos ayudarán en nuestras relaciones familiares, que se sentirá bendecida si promovemos y fortificamos su Unidad.

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