Salmos para Levantar el Ánimo

A menudo nos sentimos muy desanimados y nuestras fortalezas fallan, pero se nos olvida que el ánimo y la fortaleza marchan juntos de la mano. Pero craso error el dejarnos dominar por el desánimo cuando la fortaleza siempre busca aflorar en quienes quieren obtener el éxito, en quienes siempre desean triunfar. Los Salmos para Levantar el Ánimo tienen la capacidad de inyectarnos fuerzas, energías, coraje y valentía, elementos que son altamente necesarios en nuestra diaria cotidianidad.

Nuestra vida es como un tren a toda velocidad, que a veces se detiene por algún obstáculo en el camino, creándonos un ambiente pesado. Para sobrellevarlo, hoy te ofrecemos estos interesantes Salmos para Levantar el Ánimo, que sabemos te ayudarán a continuar transitando por los senderos de la vida y enfrentar con la cara altiva tu futuro.


Índice

    Salmos para Levantar el Ánimo

    Salmos 37:3-4

    “Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y mantente fiel. Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón.”

    Permite Amado Dios Padre que mi confianza en ti se proyecte siempre por medio de mis acciones llenas de bondad y de compasión. Hazme un ser bueno, caritativo y entregado a hacer el bien al prójimo. Solo eso me bastaría para serte fiel por siempre. Déjame ser libre en tu morada y apártame de los pecados que me alejan de tu bondad.

    Salmos 119:9

    “¿Cómo puede un joven llevar una vida íntegra? Viviendo de acuerdo a tu palabra”.

    En la mayoría de los casos los jóvenes buscan actuar o comportarse según lo que dicte la sociedad, pero muy pocos se dedican en su cotidianidad a agradar al Dios Padre ¿Pero que es ser Integro? Significa ser honesto, justo, humilde, correcto, respetuoso, servicial y sobre todo amoroso.

    Sin embargo, la mayor muestra de integridad se complementa cuando vivimos conforme a la Palabra, vertidas en las Sagradas Escrituras. Solo así podremos alcanzar esa virtud, tan necesaria en estos tiempos difíciles para nuestros jóvenes, especialmente en aquellos que se interesan por estar al tanto de lo que Dios espera de ellos en cada situación.

    Salmos para Levantar el Ánimo

    Salmos 119:25-26

    “Postrado estoy en el polvo; dame vida conforme a tu palabra. Tú me respondiste cuando te hablé de mis caminos. ¡Enséñame tus decretos!”

    La palabra de nuestro Dios Padre es viva y nos transforma, nos rejuvenece en el alma, nos levanta el ánimo. Ciertamente, es muy relevante para nuestras vidas dar de comer a nuestra y espíritu, aún en medio de las circunstancias adversas o Dolorosas.

    En las Sagradas Escrituras observamos a muchas personas que atravesaron por momentos muy difíciles, pero se conservaron firmes, confiando en las promesas y dadivas generosas de nuestro Señor. Aquí podemos observar la fidelidad de nuestro Dios Padre que se proyecta en sus vidas y cómo respondió en cada circunstancia, lo que provoca que nuestra fe y el ánimo aumente y se fortalezca en nuestros corazones.

    Salmos 100:1-4

    “Cantad Alegre a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanzas; alabadle, bendecid su nombre.”

    En este caso el Salmista nos anima a tener en nuestro corazón al Dios Padre, a penetrar en su reino, pero siempre agradeciéndole por todo lo que nos ha dado, como habitante de la tierra; pero hay que hacerlo con mucha alegría, porque somos su rebaño, sus ovejas y lo debemos hacer sirviéndole en cualquier lugar, alabando su nombre y bendiciéndolo con mucha fe.

    La acción de gracias a Dios no es algo privado entre él y nosotros. Es relevante manifestarla ante los demás y, principalmente, cuando estamos reunidos con nuestros hermanos en la fe. Este es un privilegio al poder acercarnos a nuestra Iglesia para alabar con motivación a nuestro Dios Padre todos juntos y compartir lo que Él concibe en nuestras vidas. Nuestras pruebas y expresiones de agradecimiento a Dios pueden centrarse en el ánimo y edificación para otros. No seamos temerosos al decirle a Dios Padre nuestro amor y agradecimiento infinito por sus infinitas bondades.

    Salmos para Levantar el Ánimo

    Salmos 28:7

    “El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias.”

    Siempre debemos ser agradecidos con nuestro Dios Padre, pues nos concedes la fuerza necesaria en medio de cualquier evento. Nuestro Dios Padre es también un escudo protector contra las agresiones de los enemigos y los malvados. Es probable que jamás lleguemos a saber con certeza de cuántos maleficios o malas intenciones Dios nos ha librado.

    Con Él a nuestro lado, no estamos solos en medio de las dificultades. Él está siempre con nosotros ayudándonos y fortaleciéndonos, dándonos ánimos para seguir luchando. Por ese motivo, recordar que su presencia nos acompaña en cualquier lugar, debe motivarnos, alentarnos y a llenar nuestros corazones de gran regocijo y confianza.

    Salmos 97:12

    “Festejen, justos, al Señor, den gracias a su nombre santo”.

    Por supuesto que siempre es bueno celebrar, festejar con justicia nuestras acciones y decisiones en favor del prójimo, porque cuando amamos y socorremos al otro, estamos enalteciendo la gloria de Dios. Eso es lo que él nos pide a diario. Y estos Salmos para Levantar el Ánimo lo confirman hoy mas que nunca que atravesamos por esta pandemia mundial.

    Salmos para Levantar el Ánimo

    Salmos 69:30

    “Con cánticos alabaré el nombre de Dios, y con acción de gracias lo exaltaré.”

    ¡Qué alegría la de nuestro Dios padre y la de nuestro amado Jesús cuando alabamos su gran obra salvadora y su merecido agradecimiento llega a sus oídos y lo exaltan inmensamente! Este agradecimiento, que debe ser parte de nuestras plegarias de todos los días, a la larga se transforma en una gran complacencia para ambos; por nuestra fe y confianza, así como por la esperanza y el ánimo que debemos tener, en su maravillosa promesa de revivirnos en el futuro y de salvarnos del pecado y de la muerte.

    Salmos 91:1-2

    “El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío».”

    Quien guarda en su corazón el amor, la obediencia y el agradecimiento, siempre estará abrigado por el Altísimo, por el Dios Todopoderoso, quien es nuestra fortaleza y refugio, y quien nos anima a seguir activados en su amor… ¿¡Cómo no confiar en su magnanimidad si siempre nos guía y nos protege de todo mal? Gracias, mil gracias Padre amado, porque en mi corazón y en mi hogar habitas por siempre. Tu me animas con estas palabras a amarte y a amarme cada día más.

    Salmos para Levantar el Ánimo

    Salmos 55:16-18

    “Pero yo clamaré a Dios, y el Señor me preservará. Mañana, tarde y noche suplico angustiado, y él me escucha. Aunque son muchos quienes me combaten, él me rescata, me salva la vida en la guerra que se libra en contra de mí.”

    Hay momentos en los que no nos acordamos de clamar a Dios en medio de nuestras preocupaciones o dificultades. Nos cegamos ante las amenazas que nos rodean y por la magnitud de los problemas, minimizándose nuestro ánimo, nuestras ganas de luchar.

    Sin embargo, siempre que clamamos a Dios él nos escucha y pasa a la acción. Puede ser que en el momento de una enfermedad o de la guerra que nos acecha, crea uno que no está liberándonos y dominando por completo, pero siempre nos estará bendiciendo con la paz y el ánimo que requerimos, dándonos una nueva perspectiva de la realidad que vivimos.

    Estos Salmos para Levantar el Ánimo, nos recuerdan que nuestras vidas están en sus manos y en el corazón y espíritu de nuestro amado Dios Padre y su hijo amado Jesucristo, en quien tendremos nuestra salvación, cuando de nuevo regrese.

    Salmos 84:11-12

    “El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha. Señor Todopoderoso, ¡dichosos los que en ti confían!”

    Gracias amado Padre, por tus generosos cuidados y tu magnifica misericordia. Nuevamente gracias porque solo debo vivir confiando en ti y en tu aprobación para seguir transitando por estos senderos de paz, colmado de ánimo y esperanzas. Ya Tú me has aceptado y me has dado el honor y la gloria de saberme tuyo, amado y bendecido. Siempre sin ninguna falta, sin ningún pecado quiero estar para poder contar siempre con tu poderosa bondad.

    De nada sirve implorarle a Dios si el Ánimo no me acompaña

    Salmos para Levantar el Ánimo

    El solo hecho de pensar que contamos y podemos confiar en la bondad y misericordia de nuestro Dios Padre, es motivo más que suficiente para animarnos y sentirnos seguros y bendecidos ante cualquier calamidad o problema que se nos presente en nuestra cotidianidad.

    Por ello ¿Cómo no agradecerle todas las mañanas cuando abrimos las ventanas y sentimos su presencia divina a través de los rayos del sol? Aquí te ofrecemos estos interesantes Salmos para Levantar el Ánimo, para que los reflexiones con mucha atención, esperando que los asimilen y se repotencien en cada uno de nosotros.

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