Salmos Para Cada Problema

Cuando leemos la Biblia encontramos diversos Salmos para cada Problema, que pueden ayudarnos a tener un mejor bienestar corporal y espiritual. Como seres humanos, nuestros cuerpos pueden fallar con el transcurso del tiempo. Durante nuestra etapa de la vida afrontamos cualquier tipo de problemas que inciden sobre nuestra tranquilidad y salud, ya sea un simple resfriado, presión alta o alguna otra enfermedad más grave, que a veces incluso nos paralizan por completo.

Pero ¿Qué nos revela la Biblia sobre la salud humana? ¿Será nuestro deber postrarnos ante nuestro Dios para pedirle que nos otorgue el bienestar físico que tanto deseamos? Sí, Dios siempre está atento a todas nuestras plegarias y quiere obrar en nuestras vidas devolviéndonos la paz espiritual, emocional y física. Veamos algunos de estos Salmos para Cada Problema, que esperemos les agraden y los reflexionen como nosotros lo hacemos.


Índice

    Salmos para Cada Problema

    Salmos para Cada Problema

    Salmo 139:13 (Hijos Difíciles)

    “Tu creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre.”

    Ver a un bebé recién nacido es la cosa más dulce y tierna, algo tan diminuto y a la vez una creación tan perfecta. Dios configuró cada parte de nuestro cuerpo tal y como él así lo quiso. Y precisamente es él quien más se deleita viéndonos nacer, crecer y usar para su bien y sus futuros todos los talentos y el potencial que él ha colocado sobre nuestros hombros. Sabemos que somos todos diferentes.

    Dios se deleita con nuestras ocurrencias, con nuestras pasiones y con nuestro deseo de ser cada día más humanos. Lo contrario, es la muerte, que puede llegar por una enfermedad o un accidente imprevisto, y estos problemas a Él lo entristecen y le desagradan sobremanera, porque ahí está metida la mano del maligno.

    Salmo 119:9 (Jóvenes Rebeldes)

    “¿Cómo puede un joven llevar una vida íntegra? Viviendo de acuerdo a tu palabra”.

    En la mayoría de los casos los jóvenes buscan actuar o comportarse según lo que dicte la sociedad, y muchos se convierten en un grave problema de rebeldía para sus familiares; ahora bien, muy pocos se dedican en su cotidianidad a agradar al Dios Padre ¿Pero que es ser Integro? Significa ser honesto, justo, humilde, correcto, respetuoso, servicial y sobre todo amoroso.

    No obstante, la mayor muestra de integridad se complementa cuando vivimos conforme a la palabra, vertidas en las Sagradas Escrituras. Solo así podemos alcanzar esa virtud, tan necesaria en estos tiempos difíciles y problemáticos para nuestros jóvenes, especialmente en aquellos que se interesan por estar al tanto de lo que Dios espera de ellos en cada situación.

    Salmos para los problemas de salud

    Salmo 119:25-26 (Enfermedades)

    “Postrado estoy en el polvo; dame vida conforme a tu palabra. Tú me respondiste cuando te hablé de mis caminos. ¡Enséñame tus decretos!”

    La palabra de nuestro Dios Padre es viva y nos transforma, nos rejuvenece en el alma, nos levanta el ánimo. En las Sagradas Escrituras observamos a muchas personas que atravesaron por momentos muy difíciles, pero se conservaron firmes, confiando en las promesas y dadivas generosas de nuestro Señor.

    Aquí podemos observar la fidelidad de nuestro Dios Padre que se proyecta en sus vidas y cómo respondió en cada circunstancia, lo que provoca que nuestra fe y el ánimo aumente y se fortalezca en nuestros corazones.

    Salmo 55:16-18 (Angustias y Depresión)

    “Pero yo clamaré a Dios, y el Señor me preservará. Mañana, tarde y noche suplico angustiado, y él me escucha. Aunque son muchos quienes me combaten, él me rescata, me salva la vida en la guerra que se libra en contra de mí.”

    Hay momentos en los que no nos acordamos de clamar a Dios en medio de nuestras preocupaciones o dificultades. Nos cegamos ante las amenazas que nos rodean y por la magnitud de los problemas, minimizándose nuestro ánimo, nuestras ganas de luchar. Sin embargo, siempre que clamamos a Dios él nos escucha y pasa a la acción.

    Puede ser que en el momento en que un mal nos acecha, se piense que estamos solos y abandonados, pero nuestro Dios Padre siempre nos estará bendiciendo con la paz y el ánimo que requerimos, dándonos una nueva perspectiva de la realidad que vivimos.

    Estos Salmos para Cada Problema, nos recuerdan que nuestras vidas están en sus manos y en el corazón y espíritu de nuestro amado Dios Padre y su hijo amado Jesucristo, en quien tendremos nuestra salvación, cuando de nuevo regrese.

    Salmos para los problemas de violacion

    Salmo 103:1-3 (Enfermedades)

    “Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias.”

    Dios siempre otorga a sus hijos bienestar espiritual y corporal. Nuestra alma se remoza si nos encaminamos en función de las bondades y bendiciones que nuestro Dios Padre nos ha dado. Bueno es siempre recordar todo lo que nuestro Dios Padre ha hecho por todos nosotros, aunque nos encontremos en medio de desgracias o problemas.

    Tengamos presente que nuestro Dios Padre Misericordioso nos regaló la vida eterna; nos concedió el perdón de todos nuestros pecados y nos bendijo, para exterminar todas nuestras dolencias, tanto las del cuerpo como las del espíritu, porque el poder de Dios es ilimitado.

    Salmos 107:19-20 (Enfermedades)

    “En su ansiedad clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro”

    ¡Bendito Dios Padre! que siempre escucha nuestros lamentos y suplicas. Por ello en medio de nuestras enfermedades y dolencias, tanto físicas como espirituales, debemos acudir al Dios Padre y a Jesucristo su hijo amado para clamarle y rogarle que interceda ante su Padre para que él nos escuche y nos sostenga con sus manos milagrosas. En estos Salmos para Cada Problema observamos que los israelitas recuerdan cuando nuestro Dios Padre se había sentido angustiado.

    Pero al clamarle a Dios, él les concedió la salvación y su bienestar. Es decir, aquí nuestro Dios Padre envió su palabra certera y milagrosa para sanarlos por medio de alguien (¿Fue acaso uno de sus ángeles?), resguardándolos y rescatándolos de la muerte segura, pues la situación era sumamente grave. Pero para nuestro Dios Padre no hay nada imposible cuando en su corazón está la decisión de sanarlos.

    Salmos para cada Problema de Salud

    Salmo 127:3 (Hijos Rebeldes)

    “Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa.”

    Los hijos que nuestro Dios Padre nos concede representan la bendición más hermosa para nuestros hogares. Nunca podemos asumirlos como una carga económica o una obligación sobre nosotros. Es todo lo contrario. Lo que debemos hacer, por mandato divino, es amarlos, apoyarlos y educarlos, para que se conviertan en buenos ciudadanos, haciéndoles partícipes de todas las maravillas y cosas buenas que nuestro Dios Padre nos ha dado como bendiciones. No obstante, a veces se nos vuelven muy rebeldes y eso nos crea un grave problema de convivencia.

    Salmo 41: 9 (La Envidia, Hipocresía)

    “Sí, mi propio amigo familiar, en quien confiaba, el cual comía de mi pan, ha levantado contra mí su calcañar.”

    Cuando en las familias alguien se levanta en contra de algún familiar, es la misma familia, guiada por sus padres, quienes, apoyándose en las sagradas escrituras y sus certeras enseñanzas y consejos para redimir, deben buscar el entendimiento entre hermanos, si así fuere. Recordemos la historia de Caín y Abel, en la cual la envidia se impuso, motivada en Caín a través del maligno Satanás, quien se complace cuando traicionamos a nuestro Dios Padre.

    Salmos contra el Mal de Ojos

    Salmo 88: 8 (Problemas Familiares)

    “Has alejado de mí a mis amigos familiares; me has hecho abominación para ellos: encerrado estoy y no puedo salir.”

    Cuando algún miembro de nuestra familia cristiana, se aleja de nuestro Dios Padre y comete pecados que pueden ser severamente criticados, los amigos familiares pueden alejarse de esa persona, por cuanto ha fallado y no es de confiar, dejándolo en la soledad y es como someterlo a una cárcel, de donde no puede salir, por cuanto no armoniza en las ideas, proyectos y visiones de todos los demás miembros.

    Salmo 88:18 (Soledad y Depresión)

    “Amante y cómplice has alejado de mí: mis amigos familiares son tinieblas.”

    En este caso sucede todo lo contrario. Los familiares, quienes deploran las malas acciones y actitudes, se convierten en moradas oscuras, donde la luz ya no se irradia hacia esas personas. Y en nada contribuyen a lograr que esas personas enderecen sus acciones.

    Salmos para Problemas con Hijos Rebeldes

    Salmo 32:3-5 (Enfermedades)

    “Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi sollozar de todo el día. Mi fuerza fue disminuyendo como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí. Pero te confesé mi pecado, y no te escondí mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado.”

    ¿De qué nos sirve estar lamentándonos todo el tiempo? Lo que hay que hacer es perdonar y reír. La tristeza, el odio, etc., son sentimientos castigadores, que por su intensidad, van desgastando y quitándole la salud a nuestro cuerpo y espíritu.

    Y la mano del Dios Padre no nos bendice, sino que se hace más inclemente por nuestra obstinación, hasta que llega el día en que confesamos nuestros pecados y nos arrepentimos, buscando el perdón y perdonando a quienes nos ofenden.

    Salmo 27:1 (Inseguridad Ciudadana)

    “El Señor es mi luz y mi salvador; ¿A quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿Quién podrá atemorizar?”

    En este caso, el Rey David, confiaba enteramente en nuestro Dios Padre, pues creía ciegamente en su compañía y resguardo. A pesar de las dificultades que podía enfrentar David, estaba convencido en la bondad de Dios, como virtud esencial de la vida.

    Estaba consciente de que nuestro Dios Padre le tendría preservadas cosas buenas y agradables en medio de todas las adversidades que enfrentaba. Por eso, estos Salmos para Cada Problema, nos invita a los creyentes a tener siempre la esperanza y la confianza en nuestro Dios Padre porque él jamás nos va a abandonar cuando estemos en apuros.

    Salmos 32:7 (Peligros y Calamidades)

    “Señor tú eres mi refugio; tú me proteges de todo peligro y me rodeas con cánticos de liberación”.

    En estos Salmos para Cada Problema, captamos de inmediato la grandeza de nuestro Dios Padre y su gran interés en protegernos. El salmista lo confiesa sin cortapisas. Él es nuestro gran refugio, que nos colma con su manto protector de los peligros y nos libera de todo pecado.

    Salmos para Cada Problema que Alivian el Alma

    Salmos para Cada Problema

    Podemos ubicar en el libro de los Salmos diferentes versículos afines relacionados con infinidades de problemas, cuya lectura y asimilación pueden ayudarnos a profundizar y a orar en esos momentos, ya sean de salud, financieros, inseguridad, desamor, etc.

    Cuando se hace referencia a la “salud” inmediatamente viene a nuestra imaginación la fragilidad de nuestros cuerpos, pero obviamos, casi que de inmediato, aquello que tiene relación con la paz y la   salud espiritual, que es más importante para nuestra estabilidad e integralidad existencial.

    Es como cuando nos manifiestan que el trabajo mental cansa más que el trabajo físico. Aquí el cuerpo se puede reponer y recuperar, pero en el caso de la mente, la cosa es más difícil de lograr. Esperamos que estos Salmos para Cada Problema les agraden, los reflexionen y los practiquen con sus familiares y amigos.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir